jueves, 26 de mayo de 2016

"La Remei", la inédita y recién descubierta campana de la torre del Miguelete.


El pasado domingo 22 de mayo tuve la suerte, el honor, y el privilegio, de ser invitado por  Vicent Monleón, miembro del "Gremi de Campaners", a asistir al toque "de coro" de la Catedral de Valencia.

Vaya por delante Vicent, mi agradecimiento por tu dedicación, tu trato, y tu amabilidad en tan inolvidable jornada. Estas son cosas que nunca se olvidan. Gracias amigo.

El toque de campanas me resultó realmente espectacular, sobre todo para un neófito como yo en estas lides. Pero a decir verdad, lo que más impacto me causó, no fue el tañido de las campanas, ni el espíritu de los maestros campaneros que con sus manos acarician y acompañan el movimiento de estas; ni tan siquiera encontrarme cara a cara con la Caterina, mi querida Morlana.


Sala de campanas de la torre del Miguelete.


Lo que más sensación, emoción, y sentimiento me causó, fue justamente cuando las campanas callaban. Y sí, las campanas callaban, tranquilas, en paz, como si nada hubiera ocurrido,  pero su sala, el Miguelete entero, era incapaz de absorber su sonido, su tañido, su alma y su espíritu. Su sonido reverberaba en la sala reflejándose en los muros del Miguelete, en sus piedras, en los campaneros, en mí...

El día anterior, sábado, un grupo de miembros y amigos de este blog, realizábamos un visita conjunta por los exteriores de la Catedral, visita que no hubiera sido la misma sin la inestimable colaboración de la Historiadora del Arte Isabel Balensiya,  y del arquitecto Jose María tortajada. Como dicen, es de bien nacido el ser agradecido, y que mejor lugar que este para hacerlo. Gracias a los dos.

Pero volvamos al tema que nos ocupa. Como supongo sabréis, la torre del Miguelete cuenta en su sala de campanas con 11 auténticas maravillas. la "Caterina", la más antigua de todas, del año 1305. El "Jaume", del año 1429, y  la "Úrsula" del 1438. El "Pau", datada en el 1489. Siguiéndole en antigüedad está el "Arcís", del año 1529, la"María", del año 1544, y  el "Vicent", de 1569. Las más jóvenes son el "Andreu", de 1604; el "Manuel", de 1621; la "Bárbera" de 1681, y la "Violant", del año 1735.

Tras el toque de campanas, pude visitar tanto la "Casa del Campaner"  como la "Presó", sin saber, ni siquiera después de verlas y fotografiar sus signos lapidarios y marcas de cantero a conciencia, la sorpresa que me iban a deparar.


Bóveda de la sala de la "presó", torre del Miguelete.


El objetivo de esta entrada en el  blog  no es ni mucho menos el hablar de la historia y arquitectura del Miguelete, de eso ya nos ocuparemos más adelante, sino el de dar a conocer en primicia el hallazgo de una nueva campana en  la torre, una campana que parece ser ha pasado desapercibida para todos, incluidos los campaneros de la Catedral, los historiadores y estudiosos,  los canónigos y conservadores.

Esta curiosa y extraña campana apareció ante mis ojos al ampliar una de las fotografías que hice en la "presó", ampliación que realicé en busca de una marca de cantero en uno de sus sillares.

Y allí estaba, escondida para todos hasta este día. Esta campana, una marca grabada en la piedra y policromada en rojo,  se encuentra en el hastial interiror izquierdo de la entrada del recinto, y desde luego, no es una marca nada usual.


Detalle de la ubicación de "la Remei" en la sala de la presó del Miguelete.

Ya de por sí es más que curioso el encontrar marcas policromadas, como las esvásticas (de las que hablaremos en otra entrada) que se encuentran también en esta sala, pero que cuya representación, es más habitual y conocida que la de la campana.


He querido bautizar a esta pequeña campana como "la Remei" en honor a Nuestra Señora de los Remedios, patrona de los cautivos, y a quien según cuenta la leyenda, acudió San Juan de Mata cuando se encontraba en apuros económicos para el rescate de prisioneros, entregándole la Virgen una bolsa con dinero para poder completar su tarea. Esto ocurría en Valencia en el año 1202.


Detalle de "la Remei"

Que mejor nombre para una campana que se encuentra en la presó del Miguelete, donde los acusados por la justicia pedían el asilo eclesiástico huyendo de abusos de poder, de falsos cargos, y exigiendo un juicio justo.


Ubicación de la campana.

Detalle de La Remei, en la sala de la presó.

Al margen de leyendas, esta esplendida marca policromada, es toda una novedad en lo que a signos lapidarios se refiere, ya que no es nada habitual el encontrarlas.

Una vez más, como ocurrió en su día con las garras zoomórficas de la Catedral, dejamos un campo abierto a estudiosos e investigadores. Ojalá pronto podamos dar más datos e información sobre "la Remei", la nueva campana del Miguelete, la cual, sin ninguna duda, cuidarán y mimarán sus nuevos guardianes y custodios, el "Gremi de Campaners" de la Catedral de Valencia.








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