domingo, 21 de mayo de 2017

Berenguer Guillem de Entença, tío de Jaime I el Conquistador. Un sepulcro de atribución incierta.


Si algo cabe destacar de la actual capilla de la Virgen del Rosario, de estilo neoclásico, en relación con el campo de estudio al que este blog está dedicado, es decir, la historia medieval de la Catedral de Valencia,  son sin duda los sepulcros atribuidos por una parte a Don Berenguer Guillem de Entença, tío de Jaime I el Conquistador, y el del gobernador de Valencia Don Berenguer de Blanes por otra. 

Esta capilla, reformada en época neoclásica y recubierta totalmente de estuco, incluidos los dos sepulcros, estuvo inicialmente bajo la advocación de San Antonino Mártir, existiendo según asegura Sanchis y Sivera un beneficio bajo ese título en el año 1252. Sus primeros patronos fueron los Entença, obteniendo tanto el derecho a sepultura como el de exhibir su escudo de armas en el altar. Ya en el siglo XV pasó esta capilla a manos de Berenguer de Blanes y su familia, quienes tuvieron los mismos derechos que los Entença, es decir, derecho a ostentar su escudo en el altar y derecho a sepultura.

Capilla de la Virgen del Rosario. Catedral de Valencia.

sábado, 13 de mayo de 2017

Non sine cordis amaritudine et dolore – “No es sin dolor y amargura en el corazón”: la capilla del Cristo de la Buena Muerte.


Con este título, Non sine cordis amaritudine et dolore “No es sin dolor y amargura en el corazón”,  mi amigo Ricardo da Costa, historiador brasileño especializado en la filosofía y la cultura de  la Edad Media, en la Orden del Temple, y en la vida y obra de Ramón Llull, escribía hace ya unos años para la revista Ábacus un interesantísimo artículo en el que realizaba un preciso análisis de la bula papal Vox in Excelso (1312), bula mediante  la cual el papa Clemente V suprimía a la Orden del Temple, además de hacer un breve pero interesante resumen de los hechos y acontecimientos que tuvieron lugar para llegar a dicha supresión, así como a la quema en la hoguera de entre otros, su maestre Jacques de Molay.

Y es así como he que querido titular esta entrada, No es sin dolor y amargura en el corazón, porque eso es lo que sentí cuando vi lo que vi, cuando vi con mis propios ojos lo que siempre quise ver, pero  que jamás creí llegaría a ver.

Capilla neoclásica del Cristo de la Buena Muerte. Catedral de Valencia.


sábado, 6 de mayo de 2017

Iluminando el lado oscuro: la ŷāmiʻ, la Mezquita Mayor de Valencia.


Es curioso que al hablar en líneas generales sobre la historia de la ciudad de Valencia, y en particular sobre la de la Catedral, se tome casi siempre como referencia y punto de partida la conquista de la ciudad por parte del rey Jaime I.

Tras la toma de  Balansiya en el año 1238, la Aljama, la Mezquita Mayor de Valencia, era consagrada y reconvertida en iglesia, y unos años más tarde, en el año 1262, se ponía la primera piedra la de que sería la gran Catedral de Valencia.

Pero como suele ocurrir en esta vida, todo tiene un pasado y una historia, y nuestra querida Catedral no iba a ser menos.


Recreación de la muralla de la ciudad de  Balansiya  con el alminar de la Mezquita Mayor. Imagen realizada por Isabel Balensiya.

domingo, 5 de febrero de 2017

Cuando el alabastro grita en silencio: el retablo de la Capilla del Santo Cáliz


Hace unos días se daban por finalizadas en la Catedral de Valencia las obras de limpieza del retablo que custodia el Santo Cáliz,  una magnífica pieza de alabastro que llama poderosamente la atención del visitante, y que se encuentra en el muro este de la sala.

Un precioso retablo ojival que desde luego está a la altura de tan sagrada reliquia, pero un retablo que después de mostrarnos su belleza y su magnificencia, grita ahora en silencio para contarnos su historia y su ajetreado paso por el tiempo.

Antiguo trascoro gótico de la Catedral de Valencia, este precioso retablo es una maravillosa y curiosa combinación del último gótico mediterráneo y de una de las primeras expresiones renacentistas de la península ibérica. 

Retablo de la Capilla del Santo Cáliz, antiguo trascoro de la Catedral, visto desde la entrada de la sala. Fotografía de Pedro Núñez Sabín.

domingo, 22 de enero de 2017

La Historia medieval contada a través de los documentos catedralicios: Puçol


Es indudable que cuando admiramos una catedral, lo primero en  lo que nos fijamos y nos llama la atención es su escultura y su arquitectura.

La Catedral de Valencia es rica en estas dos, en arquitectura, y en escultura, pero también en Historia, esa que me gusta escribir con mayúsculas y que se encuentra en los documentos, esa Historia que poco tiene que ver con historietas y chascarrillos.

Y sin lugar a dudas, el Archivo de la Catedral de Valencia, es una parte importante a tener en cuenta si queremos conocer la historia medieval de los personajes, lugares y pueblos de lo que fue nuestro antiguo Reino.

Hoy vamos a dar un repaso a los pergaminos del archivo catedralicio relacionados con la entonces alquería  de Puçol, alquería donada por Jaime I a Assalit de Gudal el 24 de enero del año 1238, y que curiosamente, no se menciona en el Llibre del Repartiment.

La única mención que se hace de esta alquería la encontramos  en el folio 63 del "Regestrum Primum Regis Jacobi I" es decir, del primer libro de registro de Jaime I, anotación fechada el 15 de abril del año 1238, y en la cual se daba a Llop Eiximén de Lúsia, y como compensación de las ocho jovadas de tierra que Ramón Eiximén debía de tener en "Pozulo", Puçol, ocho jovadas de tierra en Nacarella.

Sin embargo, el archivo catedralicio es otra cosa...


Llibre del Repartiment de Valencia.

lunes, 2 de enero de 2017

Hombre que me miras, lo que tú eres yo fui y lo que yo soy tú serás...


A principios del año 2014  y durante unos trabajos  realizados en la Catedral de Valencia, en la actual capilla de Santo Tomás de Villanueva aparecía una preciosa e interesante lápida funeraria perteneciente a Raimundo de Scorna, lápida que actualmente podemos contemplar en el museo catedralicio, y que debió de estar ubicada originalmente en la antigua capilla de San Lucas, la cual  se correspondería con el altar dedicado a San Felipe de Neri.

Todos los medios de comunicación valencianos se hacían eco de este magnífico hallazgo, resaltando la importancia de su escritura gótica y de su profético epitafio, además de por sus escudos parlantes y sus ángeles turiferarios. Sin embargo, esta lápida esconde algunos elementos más que son los que realmente la hacen interesante y digna de estudio.



Lápida funeraria de Raimundo Scorna. Siglo XIII. Museo de la Catedral de Valencia.

jueves, 8 de diciembre de 2016

El emblema de una catedral: Lo Salomó.


"Es una obra admirable, de composición esbelta y sólida a la vez, teniendo la elegancia de un adorno, la consistencia de un muro, la delicadeza de una filigrana gótica  y la robustez de una construcción románica."

Con estas palabras describía el canónigo Sanchis i Sivera en su obra "La Catedral de Valencia", el imponente rosetón  que desde la portada de los Apóstoles  domina toda la plaza de la Virgen.

Este bonito ojo, de 6,45 metros de diámetro, no es desde luego de los de mayor tamaño si lo comparamos con otros rosetones, sobre todo con el de la Catedral de Santa María de Palma de Mallorca, con más de 12 metros de diámetro, pero como buen rosetón que se precie, el mito y la leyenda le rodea... pero también la historia.


Vista interior de "Lo Salomó". Catedral de Valencia.