sábado, 30 de abril de 2016

Historia Gráfica de la Catedral medieval de Valencia: la puerta de la Almoina.


Ver fotografías antiguas es todo un deleite y placer para los sentidos. En muchas ocasiones hacen aflorar en nosotros sentimientos que creíamos perdidos,  en otros, nos hacen añorar tiempos pasados, y en lo que a este blog se refiere, nos hace observar elementos que el paso del tiempo a borrado, la mano del hombre a eliminado, o en el mejor de los casos, ha recuperado.

Con este, comenzamos una serie de artículos que llevarán por título "Historia Gráfica de la Catedral medieval de Valencia", y no, el nombre no está escogido al azar.

Desde aquí quiero agradecer la inestimable colaboración prestada por Pilar Martínez Olmos y el grupo Valencia Antigua: Historia Gráfica, al nutrirme y permitirme mostrar las imágenes de una Catedral perdida en la memoria, imágenes y fotografías capaces de hacernos sentir y añorar, pero que al mismo tiempo, nos permiten observar, estudiar y analizar lo anteriormente dicho.

Como no podría de otra forma, comenzamos con la puerta románica de la Catedral, la más antigua, la que quizás, más nombres a recibido a lo largo de los siglos.

Puerta románica de la Catedral de Valencia. Fotografía cedida por VAHG.


Poco conocemos documentalmente sobre esta preciosa puerta románica, conocida como "porta del Palau", "porta de l' Almoina", "de Lérida",  "del Bisbe""de la Fruita", o incluso "Bizantina", ya que los primeros libros de obras datan del año 1380.

El canónigo de la Catedral de Valencia, Sanchis i Sivera, en su obra "La Catedral de Valencia" (1909) , creyó haber dado con el autor de esta portada: Arnaldo Vidal.  Encontró el canónigo valenciano en el Archivo de la Corona de Aragón, en Barcelona, un documento (Reg 15, fol. 97) fechado el 30 de abril del año 1268 en el cual el rey Jaime I prometía a Pere de Roda,  el pago por parte de Arnaldo de Romaní, Berenguer Dalmau y Arnaldo Vidal por unas propiedades en el Capmanar de Alcira procedentes de Eximén Pérez de Arenós.

En este documento, el cual transcribiremos a continuación, se nombraba a "Arnaldi Vitalis" como "magistri operis ecclesie Sancte Marie Valencie", es decir, maestro de obras de la Catedral de Santa María de Valencia:

Nos Iacobus... Promittimus vobis Petro de Roda quod quamcumque assignacionem Arnaldus de Romanino baiulus noster Valencie vobis faciet, ad cognicionem et taxacionem suam et Berengaii Dalmacii et Arnaldi Vitalis magistri operis ecclesie Sancte Marie Valencie, de hereditatibus Campanarii Algeçire quas Eximinus Petri de Arenoso quondam in vita sua tenebat, et eciam de quibuslibet aliis eiusdem Campanarii, in solutum quantitatis pecunie quam vobis debemus et vobis tornare habemus facto computo inter vos et Arnaldum de Romanino predictum, observabimus vobis. 
Et instrumentum vendicionis inde vobis fieri faciemus; et non contraveniemus nec aliquem contravenire permittemus aliqua racione vel causa. 
Datum Valencie, pridie kalendas Madii, anno domini MCCLXVIII.

Por su parte, el también canónigo de la Catedral,  Juan Ángel Oñate Ojeda, rebatía esta atribución hecha por Sanchis i Siviera alegando no sin falta de razón, que Arnaldo Vidal tan solo aparecía en este documento como "maestro de obras de la Catedral durante el pontificado de Fray Andrés de Albalat, de quien se dice que inició el templo actual. Pero no prueba que la portada de la Almoina no es anterior a tal data y que tenga que ser obra de A. Vidal". 

Para Oñate Ojeda, esta portada sería anterior a la fecha de construcción de la Catedral, datándola alrededor del año 1240, y construyéndose donde se situaba el mihrab de la todavía mezquita de Valencia. De esta forma se pretendía desvirtuar su esencia musulmana, cristianizando la zona más sagrada del templo musulmán. 


Puerta románica de la Catedral de Valencia. Fotografía cedida por VAHG.

Sí estaban sin embargo de acuerdo los dos canónigos en ver un origen "leridano" en esta portada. Se basaban para ello en la denominación que se hacía en documentos antiguos de ella, llamada de "Lérida", así como su parecido con la puerta "dels Fillols" de la Catedral de esta ciudad, afirmación que también compartía Carlos Cid Priego en su estudio sobre esta portada.


Puerta "dels Fillols" de la Catedral de Lérida.

Sin embargo, la hipótesis que mas fuerza tiene hoy en día, es la que relaciona esta portada con la escuela oscense. El responsable de esta  hipótesis es el canónigo y conservador de la Catedral, D. Jaime Sancho Andreu, quien ha podido comprobar y constatar la similitud de las marcas de cantero existentes en la portada  con las de la Ermita de San Miguel de Foces, en Huesca.

Quizás sea este el motivo por el que Carlos Cid Priego, en su estudio "La porta del Palau de la Catedral de Valencia", diga al hablar de estas marcas de cantería o signos lapidarios  que "comparándolos con las otras portadas de la escuela (leridana) hallamos grandes diferencias".

Afirma Francisco Pèrez Puche en su libro "laberinto secreto de la catedral de Valencia" que podemos encontrar en la Seo valenciana hasta veintinueve  marcas de cantero distintas. De estas, nueve de las que se encuentran en la portada románica, tal y como afirma el canónigo conservador de la Catedral, coinciden con las de la portada de la Ermita de San Miguel de Foces.

Marcas de cantero de la portada románica de la Catedral de Valencia recogidas por Carlos Cid Priego.


Marca de cantero en la puerta románica de la Catedral de Valencia.


Marca de cantero en la puerta románica de la Catedral de Valencia.


Marca de cantero en la puerta románica de la Catedral de Valencia.


Marca de cantero en la puerta románica de la Catedral de Valencia.


Marca de cantero en la puerta románica de la Catedral de Valencia.


Cáliz en la puerta románica de la Catedral de Valencia.


Marca de cantero en la puerta románica de la Catedral de Valencia.


Marca de cantero en la puerta románica de la Catedral de Valencia.


No vamos a entrar  ahora en detalle sobre la arquitectura y escultura que en ella podemos encontrar, ya que para ello hemos y estamos dedicando diversos artículos en este blog. Tan solo daremos unas breves pinceladas sobre lo que en ella podemos encontrar, para que nos hagamos una idea de su belleza e iconografía.

La puerta románica de la Catedral está formada por seis arquivoltas decoradas con puntas de diamante, molduras en zigzag, motivos vegetales y figuras de ángeles y querubines. En sus capiteles, se representan 24 escenas historiadas del Génesis y el Éxodo, y todo el conjunto se encuentra coronado por las cabezas de los siete matrimonios que debieron ser sus benefactores. Tuvo esta portada parteluz o mainel, en cuyo capitel  se representaba el Arca de Noe. Este parteluz  fue suprimido junto con el de la portada de los Apóstoles en 1599, tal y como podemos leer en el folio 134 del Libre de Obres de la Catedral de ese año.

Como consecuencia de la obra realizada por Vicente Leonart Esteve para eliminar el mainel, podemos apreciar en la primera arquivolta algunas irregularidades, como diferencia en la talla, en el color y en la textura de la piedra, ya que  parte de este arco de medio punto que hoy contemplamos,  no es el original.



Detalle de la primera arquivolta de la portada románica, donde se aprecia perfectamente la diferencia en el color y textura de la piedra labrada.



Recreación de la portada románica con su parteluz.


Y aunque esta portada a cambiado poco desde la supresión de su mainel, si lo ha hecho de gran manera la fachada en la que se encuentra. Tan solo debemos ver algunas fotografías antiguas para darnos cuenta.


Puerta románica de la Catedral de Valencia. Fotografía cedida por VAHG.


Puerta románica de la Catedral de Valencia en la actualidad.

Observamos en la fotografía antigua, como la fachada de la Almoina contaba con un tejado donde había un doblado o desván que se utilizaba como almacén, y al cual se subían las mercancías mediante una polea existente en su pequeño balconcillo. La solución al eliminar este tejado, fue la de poner en su lugar una cornisa de estilo neomedieval, tal y como podemos apreciar en la imagen actual de la portada.

Como podemos ver en las imágenes de más abajo, también se eliminó el tejado de la fachada de la sacristía, así como la reja que afeaba el ventanal gótico que se encontraba partido.


Fachada de la sacristía junto a la portada de la Almoina. Fotografía cedida por VAHG.


Fachada de la sacristía en la actualidad.


Estas imágenes también nos permiten saber que primero se recuperó el ventanal gótico de la sacristía, ya que aun existían en ese momento los tejados tanto en la fachada de esta como de la portada.


Fotografía cedida por VAHG.

Fotografía cedida por VAHG


Imagen donde se puede ver la portada románica de la Catedral y la ventana gótica de la sacristía dividida y enrejada. Fotografía cedida por VAHG.


En cuanto al ventanal gótico que corona la puerta de la Almoina y al que dedicamos hace ya un tiempo un artículo en este blog, siempre estuvo abierto al exterior, tal y como podemos ver en las imágenes. No fue así en su parte interior, ya que fue reducido a un pequeño y ridículo ventanuco durante la reforma neoclásica en el último tercio del siglo XVIII, siendo recuperado en el año 1962.

En cuanto a las puertas, aseguraba Sanchis i Sivera  que todavía eran las colocadas en el año 1481 y pagadas por el  canónigo Corts. 

Duda de esto Oñate Ojeda, quien sin embargo,  afirma que tanto los herrajes, clavos, tiras de hierro  y llamadores sí podrían ser los que se encontraban en las puertas sufragadas por Corts.


Foto antigua de la portada donde se aprecian los herrajes de los batientes de madera. Fotografía cedida por VAHG.

Antiguamente existían cuatro llamadores, dos altos, que aún se conservan, y que eran utilizados cuando se llamaba a caballo, y dos más bajos, desaparecidos, y que eran los utilizados por la gente de a pie.


Detalle de uno de los herrajes y llamadores de la portada románica de la Catedral.


Detalle de uno de los tornillos de la portada románica de la Catedral.


Detalle de una de los batientes de madera de la portada, donde se aprecia el llamador superior, la marca donde debió de estar el llamador inferior, y el ventanuco abierto en la puerta a mitad del siglo XIX.


Como dijimos al principio, siempre es interesante y gratificante el observar y admirar fotos antiguas. Siempre encontraremos detalles, elementos y particularidades que seguramente no nos dejarán indiferentes, y mucho menos, en un espacio como lo es la Catedral de Valencia.

1 comentario :

  1. sigue mi blog por favor
    http://dibujosgabriel.blogspot.com.es/
    Gracias

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