domingo, 24 de abril de 2016

El lugar donde nunca se celebró la primera misa.


Pasear por los exteriores de la Catedral de Valencia es siempre un placer para los sentidos. Podemos recorrer en un breve espacio de tiempo siglos de historia. Podemos transitar en minutos del románico al gótico, del gótico al barroco. Podemos viajar por el tiempo a nuestro antojo.

Pero en ocasiones, debemos tener cuidado, porque no todo es lo que parece.

Seguro amigo lector, que al igual que yo, te has detenido más de una vez en la pequeña capillita que se encuentra adosada en la parte exterior del ábside, una vez hemos pasado el arco que comunica la Catedral y la Basílica de la Virgen de los DesamparadosSobre ella y en una lápida de piedra podemos leer lo siguiente:

"En este lugar, según tradición, se celebró la primera misa al ser reconquistada Valencia por el rey don Jaime."

Lápida en conmemoración a la primera misa tras la toma de la ciudad de Valencia.



Nada más lejos de la realidad. Esta capilla se construyó al mismo tiempo que el muro,  es decir, a mediados del siglo XIX, y allí nunca se celebró ninguna misa. Las únicas misas allí celebradas son las que realiza la tarde del 8 de octubre de cada  año,  el canónigo y conservador de la Catedral D. Jaime Sancho Andreu en conmemoración, eso sí,  de aquella primera misa.

Esta pequeña capilla, parece no tener ningún interés para estudiosos e investigadores. De hecho, de todos los textos consultados, tan solo Sanchis i Sivera le dedica unas escuetas líneas, donde nos dice "que es pequeña y sin adorno alguno ." 

Capilla de San Jaime, donde se afirma se celebró la primera misa tras la conquista de Valencia.


Originalmente estaba dedicada a Santiago Apóstol, de quién había una imagen en el altar, imagen que según el canónigo Sanchis i Sivera "carece de mérito alguno."

Actualmente se la conoce como la capilla de San Jaime, y sobre su pequeño altar, podemos ver un retablo de estilo gótico con la imagen de San Jorge. Este retablo, fue encargado en la década de 1970 por el "Cápitul dels Cavallers del Centenar de la Ploma" a Josep Rodríguez Sambonet.

En este retablo se puede ver la imagen de San Jorge lanceando a un sarraceno, y tanto él como su cabalgadura,  están ataviados con los emblemas del santo, es decir, cruz roja sobre manto blanco. Tras la imagen del santo, se puede observar la imagen de Jaime I, quien también porta los colores de San Jorge. Bajo todo el conjunto reza la siguiente leyenda: "Sant Jodi en la batalla del Puig de Santa María, año 1237."

Retablo de San Jorge del Centenar de la Ploma. Capilla exterior de San Jaime.


Este pintura está inspirada en la imagen central del Retablo de San Jorge del Centenar de la Ploma, imagen dedicada a la batalla del Puig, y que fue pintada por Andrés Marçal de Sax entre los años 1400 y 1405. Esta obra se encuentra actualmente en el museo Victoria and Albert de Londres.

Retablo de San Jorge del Centenar de la Ploma.


En cuanto al altar, podemos ver una imagen sedente de la Virgen María con el niño, quizás en recuerdo a la que llevó en su día Jaime I. La imagen se encuentra flanqueada en sus esquinas por la iconografía de los cuatro evangelistas: San Mateo, representado por el hombre, San Juan representado por el águila, San Marcos, por la figura del léon, y San Lucas representado por un toro. En el lado izquierdo de la Virgen se puede ver el escudo de la Corona de Aragón, mientras que en el lado derecho se puede ver la cruz de San Jorge del Centenar de la Ploma.

Dibujo de la Virgen portada por Jaime I en la conquista de Valencia.
Fotografía extraída del blog www.jdiezarnal.com


Sobre todo el conjunto, se puede leer la leyenda del Centenar de la Ploma: "In te Domini speravit non confudar", (En  tí, Señor, confiamos, no nos confundas).

Altar de la capilla exterior de la Catedral con la imagen de la Virgen, los cuatro evangelistas, el escudo de Aragón, la cruz de San Jorge del Centenar de la Ploma, y el lema de esta compañía de ballesteros.
Imagen extraída de la web de la catedral de Valencia.


Pero aunque nos encontramos ante una capilla moderna, y sin ningún interés "visual", lo que quiere representar y conmemorar si lo tiene: la celebración de la primera misa tras la toma de la ciudad.

¿Dónde se realizó pues la primera misa tras la toma de la ciudad?

Pues evidentemente y tras ser purificada, dentro de la mezquita. Pero hoy por hoy, es imposible determinar el sito exacto. Lo que es más que evidente, es que no se realizó en el lugar que indica la famosa placa de piedra.

Pero todavía podríamos hacernos otra pregunta más. ¿Realmente se celebró esta primera misa una vez conquistada Valencia, o tan solo esto  es fruto de la tradición y la leyenda?

La tradición afirma que una vez conquistada la ciudad y purificada la mezquita, Jaime I se presentó en el lugar junto al arzobispo de Tarragona, D. Pere de Albalat, y poniendo en ella el altar portátil que el rey llevaba siempre en sus campañas (una imagen de la Virgen pintada sobre madera), dispuso que se celebrase el sacrificio de la misa.

Y esto sí lo demuestra la documentación, al menos en parte. Tras la toma de Valencia, comenzaban los conflictos y pleitos para decidir a que sufraganeidad pertenecería la nueva iglesia, a la de Tarragona, o a la de Toledo.

En el Archivo Histórico Nacional existe copia de un documento, cuyo original se encuentra en el "Liber privilegiorum Ecclesice Toletanae"  del Archivo de la Catedral de Toledo, donde se recogen las declaraciones de los testigos que acudieron a aquella primera misa.

En este documento, tal y como afirma el canónigo Sanchis i Sivera se dice que "una vez purificada la mezquita, construyó en ella un altar Juan Pintor, y el domingo siguiente celebró en él el sacrificio de la misa el arzobispo de Tarragona, publicando luego una indulgencia plenaria por la que se perdonaban todos los pecados, excepto los de robo y usura."

Como podemos ver, la primera misa se realizó en el altar que construyó Juan Pintor, altar sobre el que se pondría la imagen de la Virgen que portaba el rey Conquistador, y que fue quemada en el año 1936.

Sin embargo, hubo otra misa que al parecer ha querido ser olvidada por la historia. Ante la inminente caída en manos cristinas de la ciudad de Valencia, D. Rodrigo Ximénez de Rada, arzobispo de Toledo, comisionaba al obispo de Albarracín para que reclamase para sí y en  su nombre la jurisdicción toledana de la sede. El obispo se presentó ante las puertas de la ciudad, pero  los aragoneses le prohibieron la entrada; insistente, ofició extramuros la primera misa en Valencia.

3 comentarios :

  1. Les apariències enganyen, i yo que me pensava que la capelleta era antiquísima...sempre que passe per allí me pare per eixe misteri que sempre nos atrau. Gràcies per l'artícul.

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  2. Pero ..de donde entonces salio la dicha leyenda ? Es que se dice,tengo que verificarlo,que ese cuadro ,en efecto,no era el original,ni siquiera el que estaba antes,ya que era una vista de Valencia cando el Rey entro en Valencia,y que seria en Montpellier,Francia,xuidad donde nacio el Rey Jaime I...entonces que ? Si es mi lugar preferido,no hay ostemtaciones,es verdad,es sencillo..pero ,no se..a lo mejor , me dejaria llevar por la leyenda ,sentia muchas cosas en ese lugar.. porque como dice Usted,nada prueba que fuera cierta o no..porque entonces dejar que ese rumor se propagara..En fin,y para mi..! No era algo de religion ,era algo que no se puede contar,era algo que traspasaba los siglos,la Historia..como muchos lugares de Valencia que no son muy conocidos,que han desaparacedidos..

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