domingo, 3 de enero de 2016

Los sepulcros del pasadizo de la Capilla del Santo Cáliz (IV): Bertomeua March.


Quizás  y a simple vista, este último sepulcro sea el más complicado de identificar, pero sin embargo, y gracias a los blasones que lo flanquean, creemos que podemos dar una repuesta más que consistente sobre el nombre de su propietario... o propietaria.

Como en el anterior sepulcro adjudicado erróneamente a Matías de Mercader, este otro también se adjudica a esta misma familia, sin especificar ningún otro dato. Podemos observar como en la parte delantera de este pequeño sepulcro se encuentran tres trifolios con un marco de oro en cada uno de ellos, emblema  de los March.

De todos modos, es  más que evidente que con tan solo los tres marcos de oro que podemos observar en los trifolios,  es totalmente imposible intentar averiguar a quién perteneció este sepulcro. Sin embargo, el lateral derecho de la sepultura nos da una curiosa e interesante información, un escudo heráldico con un "castillo de tres Homenajes" de oro sobre campo de gules.


Este escudo pertenece a la familia Castellar, y es el mismo escudo que podemos ver (al igual que el de la familia Bellestar), en el hastial de la puerta de los Apóstoles, y en el sepulcro del caballero Mosén Jacme (Jaime)  Castellar, sepultado en la capilla del Cristo de la Buena Muerte en el año 1431.


Sepulcro de Bertomeua March en la lonja que lleva a la capilla del Santo Cáliz



Escudo heráldico en el sepulcro de Bertomeua March.


Escudo de la familia Castellar en el hastial de la puerta de los Apóstoles.


Sepulcro de mosén Jacme, en la capilla del Cristo de la Buena Muerte.

Mosén (abreviatura de "mi señor") Jacme de Castellar, debió de ser un hombre de influencia durante el reinado de Juan I de Aragón  (1387-1396). En un documento fechado el 16 de febrero del año 1384, con número de registro 1748 que se encuentra en el Archivo de la Corona de Aragón, este rey aragonés pide a Jacme de Castellar que se ponga al servicio de su mujer Dª Violante, quien está en su noveno mes de embarazo. Juan I se dirige a él en los siguientes términos:

"Al amat Conseller e Camarlench nostre Mossen Jacme Castellar."

Pero además de consejero y camarlengo de Juan I, mosen Jacme de Castellar era el esposo de Bertomeua March. Es por ello que en su sepulcro aparecen tanto los "marcos" de los March como el "castillo" de los Castellar. Su explicación es muy simple.

Al casarse Bertomeua March con Jaume Castellar, desde el punto de vista del derecho medieval, esta "abandonaba"  la familia March para convertirse en una Castellar, manteniendo de este modo un parentesco de afinidad con la familia de Jaume, lo que le permitía portar su escudo de armas. Sin embargo, seguía conservando su parentesco de consanguinidad con los March, manteniendo también de esa forma sus "marcos" de oro.

Sabemos que Bertomeua March Messeguer nació en Barcelona. Fue hija de Jaume March y Constança Messeguer. Su padre, Jaume March, quien residió en Valencia desde los años 1331 al 1352,  fue consejero real en los años 1354  y 1369. Otorgó testamento el 29 de mayo de 1369, y falleció el 16 de octubre de 1375. Como última voluntad pidió ser enterrado en el convento de los frailes predicadores de Barcelona.

Bertomeua tuvo nada menos que doce hermanos: Arnau, Blanquina, Ramona, Clara, Constança, Isabel, Violant, Berenguer, Francesc, Lleó, Pere, y Jaume.

Poco más sabemos de Bertomeua March, pero quizás uno de los datos más importantes para ratificar su identidad como propietaria del sepulcro  es el que aporta  Antonio Paz y Melia  en su estudio  "Noticias para la vida de Ausias March", estudio publicado en el año 1901 en la  "Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos", donde dice que: "mandó enterrarse en la capilla del otorgante (su hermano Pere March) en San Marcos de la Seo de Valencia, en una tumba de piedra, a donde habían de llevarse  los huesos de su otro hermano, Arnau March, enterrado en la iglesia de Foyos."

En el Archivo de la Corona de Aragón, en la carpeta Protocols, y con número 2608, existe un documento en el cual los "marmessors" (personas encargadas de ejecutar las últimas voluntades de un  testador) de Pere March, otorgaban el 20 de octubre de 1414, 212 sueldos a Pere Balaguer, que por aquel entonces era maestro de las obras de la Catedral de Valencia, para que realizara una tumba de piedra dentro de la capilla de los March, sepulcro que contendría los restos de su hermana Bertomeua. Ese mismo día también pagaban  al presbítero de la Catedral, Pere de Orcal, 11 libras, 9 sueldos, y 10 dineros para diferentes aniversarios y misas, así como para el traslado de los restos de Pere March a una tumba hecha dentro de la capilla de los March.







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