domingo, 3 de enero de 2016

Los blasones de la puerta de los Apóstoles (I): el Signum Regium o Senyal Reyal de la Corona de Aragón



La aparente austeridad y sencillez de la conocida como puerta de los Apóstoles no está para nada reñida con su interés y  su atractivo, además de ser una fuente inagotable de información.

Cierto es que sobre esta portada y hasta el momento, no ha aparecido ninguna documentación escrita sobre su fecha de su construcción, pero sus piedras hablan, hablan por los codos. Sus escudos, blasones y heráldicas tienen mucho que decir.

Sí sabemos que esta portada debía de estar  terminada sobre el año 1385. Esto lo conocemos gracias al "Libre de Obres" del año 1391 que se encuentra en el archivo catedralicio, y que menciona las rejas que se encuentran encima del "portal dels Apòstols", las cuales no se limpiaban desde al menos hacía 10 años. Quizás esta sea la referencia más antigua documentada sobre la puerta de los Apóstoles que se ha podido encontrar. Pero dejemos que hablen sus escudos.

La portada de los Apóstoles tiene un total de 28 escudos góticos, tallados en piedra arenisca blanda y con punta de ojiva. De estos, 12 se encuentran en las jambas, y el resto, 16,  en las pilastras que soportan las imágenes de los apóstoles.

La exposición a los elementos atmosféricos y la mala calidad de la piedra utilizada para la construcción de la portada, han hecho mella en los blasones, determinando de este modo el mal estado de los escudos que se encuentran más al exterior, así como la desaparición de sus esmaltes.

Los de las jambas, son los de mayor tamaño, 16 cm. x 13 cm. aproximadamente, mientras que los situados en las pilastras son algo menores, de unos 11cm x 9 cm.

Durante la Edad Media era bastante habitual labrar este tipo de escudos heráldicos en las portadas de los edificios civiles, pero era bastante inusual el hacerlo en las portadas de las iglesias y edificios religiosos, y en caso de hacerlo, casi siempre solían representar  el escudo o blasón real  como símbolo de unión o cohesión política entre el clero y la nobleza.

Quizás el primero en estudiar esta heráldica de la puerta de los Apóstoles fue el historiador Josep Martínez  Aloy (1855-1924), seguido del canónigo de la Catedral Jose Sanchis y Sivera (1867-1937).  También el heraldista José Caruana Reig, Barón de San Petrillo, estudió el tema, al igual que Elías Tormo.


Pero posiblemente uno de los mejores estudios realizados sobre los blasones de la portada de los Apóstoles sea el realizado por Mateu Rodrigo Lizondo en su trabajo  "La heráldica en la puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia", publicado en el año 2013 en el número 94 de la revista Archivo de Arte Valenciano.



Portada de los Apóstoles. Catedral de Valencia.




De los 28 blasones de la puerta de los Apóstoles de la Catedral, 18 portan las armas reales de la Corona de Aragón, es decir, cuatro palos de gules sobre campo de oro.

El resto de escudos y blasones pertenecen en su mayoría a diversos cargos eclesiásticos, los cuales debieron de contribuir de una manera u otra sufragando los costes de la obra de la portada. Este hecho, es hoy por hoy el más aceptado, desbancando la teoría de algunos estudiosos como Sanchis y Sivera, quién formuló la hipótesis de que los blasones o escudos de la portada de los Apóstoles pertenecían a grandes cargos y dignidades de la ciudad de Valencia.

Aunque bien es cierto que la identificación de estos escudos es bastante difícil y complicada debido al borrado de sus esmaltes, ya hoy en día se tiene una idea más que fiable de a quienes pertenecieron.

Esta identificación es la que de momento y a falta de otro tipo de documentación, puede acotar de una manera más o menos fiable el periodo de construcción de la portada: la primera mitad del siglo XIV.

La colocación de dichos blasones o escudos desde luego no fue aleatoria, de hecho nada o poco en esta época se dejaba al azar.

Los escudos de mayor importancia se encuentran en las jambas. Los de mayor   jerarquía están situados   en el lado derecha de la portada, es decir, los de la izquierda del espectador.

 Le siguen en categoría  los de la jamba izquierda de la portada, y de este modo y en este orden, desde el interior al exterior, los de las pilastras o doseles que sostienen las imágenes de los apóstoles.

Pero antes de intentar averiguar a quienes pertenecieron estos escudos heráldicos, veamos  tres  pequeños  gráficos. En el primero de ellos podremos ver  la disposición del total de los escudos de la portada,   junto a los nombres de sus portadores, los otorgados por Sanchis y Sivera,  y los otorgados por Mateu Rodrigo Lizondo.

En el segundo y tercero de ellos , podremos ver estos escudos  con los que se cree fueron sus esmaltes originales.

Después,  uno a uno, intentaremos justificar dentro de los posible cada uno de ellos, conociendo también las hipótesis formuladas sobre todo por Sanchis y Sivera, José Caruana Reig, y Mateu Rodrigo Lizondo.


Disposición de los escudos heráldicos de la portada de los Apóstoles con los nombres atribuidos por Sanchis Sivera (primeros), y por Mateu Rodrigo Lizondo (segundos).


Disposición de los escudos heráldicos de la parte derecha de la portada (izquierda del espectador) con los que debieron ser sus esmaltes y armas originales.


Disposición de los escudos heráldicos de la parte izquierda de la portada (derecha del espectador) con los que debieron ser sus esmaltes y armas originales.




Primer escudo:  Signum regium de la Corona de Aragón.
  
Quizás este sea el único escudo sobre el que todos los estudiosos e investigadores coinciden.  Se encuentra repetido nada menos que dieciocho veces, y representa las armas de la Corona de Aragón.

 Los dieciocho  blasones se encuentran dispuestos de la siguiente manera:


Cuatro  en la jamba derecha de la portada. (izquierda del espectador). Cuatro en la jamba izquierda de la portada. (derecha del espectador). Cuatro en la segunda pilastra o pedestal de la derecha. (izquierda del espectador). Y seis en la segunda pilastra o pedestal de la izquierda. (derecha del espectador).

Escudo real en la puerta de los Apóstoles. Catedral de Valencia.


Escudo real con sus esmaltes originales.


Este escudo heráldico o blasón era conocido como la "Senyal Real" o "Senyal Reial", y fue el emblema de los tres monarcas aragoneses que reinaron durante el periodo en el que se acota o delimita la construcción de la portada: Jaime II (1291-1327), Alfonso IV el Benigno (1327-1336) y Pedro IV el Ceremonioso (1336-1387).

Durante largo tiempo, el significado principal y fundamental  de los palos de oro y gules de este escudo, no tenían más sentido que el de mostrar la relación de su portador  con la Casa de Aragón. No obstante y con el paso de los años, a este característica se le añadirá  la de su asociación a la casa real, además de  como escudo de armas del linaje que la ostenta. Esto ocurre ya al menos desde mediados del reinado de Jaime I, donde  se le designa asiduamente a este emblema como signum regium en latín y senyal reyal en romance.

Quizás uno de los mejores trabajos realizados sobre este emblema se al titulado "El señal real del rey de Aragón: historia y significado", de Alberto Montaner Frutos, publicado en el año 1995 por la Institución Fernando el Católico.

En este trabajo, Alberto Montaner pone entre otros, un claro ejemplo de ese vínculo entre el emblema de  las barras de oro y gules  y  la realeza de Aragón:

" En el año 1283, el papa Martín IV excomulgó  a Pedro III de Aragón por su apoyo a los sicilianos contra Carlos de Anjou, a quien el pontífice había concedido el reino de Sicilia. Entonces invistió como rey de Aragón a Carlos de Valois, tercer hijo del rey de Francia Felipe III y de Isabel de Aragón, hermana de don Pedro.77 En esa tesitura, un grupo de nobles aragoneses que se declara en 1288 partidario del bando francés, lo hace con la condición, entre otras, de que el pretendiente que se nombre asuma exclusivamente los palos de oro y gules como armas propias:

Item quod dictus Rex Aragonum habeat semper in scuto, vexillo, sigillis ac aliis locis ubi sua signa pingenda seu ponenda sint, signum regni Aragonum, scilicet: bastones, unum aureum et alium rubeum, nullo alio signo eisdem apponito vel adiuncto,"

Es decir, que  además, que el dicho Rey de Aragón tenga siempre en su escudo, enseña, sellos y otros lugares donde esté pintado o colocado su emblema, el señal del reino de Aragón, a saber: bastones, uno de oro y otro rojo, sin ningún otro signo adjunto o sobrepuesto a él.

También cita Montaner en su trabajo  los tres primeros testimonios conocidos del uso de dicho emblema como enseña real.

El primero de ellos data del año 1256, cuando se conceden  las armas regias a la Orden de la Merced: «signum illud quod de cetero deferatis scutum, scilicet, signi nostri regium et crucem desuper positam albam».  El segundo testimonio lo encontramos en la descripción notarial del sello de Jaime I en el traslado coetáneo de un privilegio suyo fechado en el año 1262: «et ex altera parte dicti sigilli erat ipsa regia magestas equitans in suo equo armatum, tenens in dextera manu lanceam, et sinistra scutum barratum ad signum regium, cum corona desuper», y el tercero de ellos en el año 1269, en la  reglamentación del sello de la universidad  de Mallorca: «in quo ex una parte sit signum regium et ex alia signum castri regii Almudaine Maioricarum».

Por lo tanto es lógico y normal que este escudo sea  el más profuso en la portada de los Apóstoles, estando situados en los lugares más importantes, representado como se dijo anteriormente, la unión o cohesión política entre el clero y la nobleza.

Senyal Real" en el   "Libro del Conocimiento". Año 1385.  


Sepulcro de Jaime I en el monasterio de Poblet  con el "Signum Regium"


Folio 62r del armorial de Gelre (año 1370) donde se ve el emblema de la casa de Aragón.







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