viernes, 18 de diciembre de 2015

Los sepulcros del pasadizo de la capilla del Santo Cáliz (II): Berenguer March.



Este segundo sepulcro  que nos encontramos de camino a la capilla del Santo Cáliz  se suele atribuir a  Matías Mercader, canónigo de la Catedral.  Se le adjudica este sepulcro al canónigo Mercader con la única información que proporcionan los marcos de oro que figuran en su sepultura.



A simple vista no sería descabellado que dicho sepulcro perteneciera a Mercader, ya que fue un caballero de importancia en la Valencia del siglo XV. Hijo de Juan Mercader, Matías Mercader fue doctor en Derecho, y hombre de confianza del rey Alfonso V de Aragón. Además de arcediano, canónigo y paborde de la Catedral,  Matías Mercader ejerció como inquisidor en el año 1487.



Su obra literaria fue más que prolífica.  Al mismo tiempo que Matías Mercader era capaz de escribir sobre leyes y derechos, lo hacía sobre el que debió de ser una de sus mayores pasiones, la cetrería, arte sobre el cual escribió un magnífico tratado en el año 1469, y que se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid.

En el inventario realizado el  "Dic xxvij mensis junii anno Mcccc Lxxxviiij" , es decir, el 27 de junio del año 1489, de los libros de los que se componía la biblioteca del canónigo de la Catedral, se contabilizaron hasta 200 títulos, libros que según una de las cláusulas de su testamento, otorgado el 11 de mayo de 1489 ante el notario García Uguart, dejaba a su sobrino Pere Mercader, a Onorat Mercader, y a la Catedral de Valencia.

¿Pero realmente este sepulcro pertenece a Matías Mercader?

En el Archivo de la Catedral de Valencia se guarda un precioso códice sobre filosofía, el signado con el número 31, escrito por Matías Mercader, y formado por tres libros con una admirable letra del siglo XV, con capitulares en azul y rojo. El primer folio de esta obra, contiene al margen dos escudos. Uno es el de los reyes de Nápoles,  el otro el blasón de los Mercader, tres marcos de oro almenados.


Sobre el blasón de los Mercader, aporta también un interesante dato Joseph Vicente del Olmo, en su interesante obra " Lithologia o explicación de las piedras y otras antigüedades halladas en las çanjas que se abrieron para los fundamentos de la Capilla de Nuestra Señora de los Desamparados de Valencia" (año 1653). 

En el capítulo XIX de dicha obra, Vicente del Olmo nos dice textualmente:

"Las casas que para esta obra se derribaron eran de la Dignidad de Arcediano de Valencia, vivía en ellas por serlo en el año mil quatro cientos cincuenta y seis el Doctor Matías Mercader, y las reparo entonces, como se colige de aver hallado sus armas en la puerta principal. Avia sobre ella relevado un escudo de piedra, llano y ordinario, y en el tres marcos; y assi como la ilustre familia de los Mercaders tiene por mote en sus armas Res no li fall, en estas dezia una letra dentro del campo del escudo, Renovabitur, en esta forma"

A este texto le sigue un dibujo del escudo descrito:



En ambos casos vemos representado el escudo de Matías Mercader con tres marcos de oro, no con uno, tal y como aparecen en las cuatro esquinas de los laterales del sepulcro.

Por tanto debemos buscar a alguien cuyas armas porten un solo marco de oro sobre campo de gules, el mismo marco de oro que aparece representado en los trifolios del cuarto sepulcro, también atribuido erróneamente a la familia Mercader.

Antonio de la Torre y del Cerro nos aporta la información necesaria en su obra "La colección sigilográfica del Archivo Catedral de Valencia", confirmando que son los March quienes portaban en el siglo XIV como blasón un marco de oro sobre campo de gules, blasón que cambiarían a mediados del siglo XV por 8 marcos de oro sobre campo de gules, tal y como se puede ver en la lápida sepulcral en recuerdo de la muerte de Ausias Marx  Y que se encuentra también en la catedral de Valencia.

En el monasterio de Pedralbes, en Barcelona, podemos admirar la lauda sepulcral de su abadesa, Isabel March, quién estuvo a la cabeza de la abadía entre los años 1409 y 1411.  En esta lauda  y de forma más que visible , podemos distinguir el escudo familiar de los March, un marco con ocho almenas, idéntico al que podemos observar en el sepulcro de Berenguer March.

Blasón de los March en la losa sepulcral de Isabel March en el monasterio de Pedralbes.


Detalle de los cuatro marcos de oro con ocho almenas de Berenguer March

De todos modos y si observamos detenidamente este sepulcro, ¿Sería posible especular sobre una auténtica incongruencia? ¿Podría pertenecer este sepulcro a dos propietarios a la vez?

Aunque en un principio parezca un auténtico disparate, puede que no lo sea.

Así lo apunta Mateu Rodrigo Lizondo en su estudio "La Heráldica en la puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia", trabajo enmarcado en el proyecto de investigación "La cultura literaria medieval y moderna en la traducción manuscrita e impresa (IV)" del Ministerio de Ciencias e Innovación.

Pero antes, veamos una imagen de este sepulcro:

Sepulcro de Berenguer March, atribuido a Matías Mercader.

Nos dice textualmente  Mateu Rodrigo Lizondo en su trabajo de investigación:

"...presenta el frontal pintado con figura de clérigo yacente casi borrada, blasonado con un marco dorado en cada esquina, quizá perteneciente a Berenguer (la tapa de la urna cineraria, con representación escultórica de un canónigo , superior en longitud a la misma arca y de arte más avanzado, no puede asegurarse que corresponda al mismo personaje)..."

Si nos detenemos un momento a observar detenidamente este el sepulcro, efectivamente parece  que en él hay representado un clérigo, al igual que se puede observar el mayor tamaño de la "tapa" con respecto a la urna...al igual que ocurre con el sepulcro de Pere d' Orriols.

Desde luego no es corriente que el mismo personaje sea representado dos veces en un mismo sepulcro,  en la urna cineraria y en  su cierre, donde se suele representar la figura yacente del fallecido.  Sin embargo, también es cierto que el cojín sobre el que descansa la cabeza del clérigo parece estar totalmente decorada con la misma figura heráldica que la urna sepulcral: el marco.

La idea de representar el escudo heráldico, blasón o armas del fallecido en la almohada sobre la que reposa su cabeza no es nada extraño, de hecho, podemos ver como en el sepulcro del obispo Raimundo Gastó, sepulcro que se pude ver actualmente en la capilla de la Virgen del Pilar, su escudo de armas, un toro pasante, se prodiga con asiduidad sobre su almohada.

Revisando los documentos y pergaminos del archivo catedralicio, nos damos cuenta que la información sobre Matías Mercader es prácticamente nula, no en vano, pasó la mayor parte de su vida afincado en Italia.

Sin embargo, no ocurre lo mismo con Berenguer March, cuya documentación es bastante más abundante.

El primer documento, fechado el 24 de julio de 1310 y signado con el número 5039, nos muestra a Berenguer March como sacristán de la catedral, quien junto con otros canónigos, confieren poderes al cura de la iglesia de Santa Catalina y San Juan del Mercado, para impedir la gracia que pretendía el Arzobispo de Tarragona a fin de hacer reclamaciones en la visita de las iglesias del Arzobispado.

El 14 de diciembre de ese mismo año, en el pergamino 5574, de nuevo aparece Berenguer March con el título de sacristán, quien junto a Jaime de Albalat, arcediano de Valencia, Pedro Mateu, arcediano de Murviedro, Pedro de Esplugues, arcediano de Alcira, y Guillermo de Vallvert, apelan contra la demanda de Ramón de Montrós, quién había obtenido una canonjía en la catedral.

En el pergamino 1402, fechado el 1 de mayo de 1312, Berenguer March actúa como canciller  "manu propria", es decir, firmando de mano propia una confirmación de Jaime II al Obispo y Cabildo de Valencia.

Nuevamente aparece el 11 de agosto de 1316 Berenguer March como sacristán, pero además, también como albacea del obispo de Valencia, Ramón Gastó. En este pergamino con número 1334, el sacristán de la catedral junto con otros albaceas del Obispo, confiesan al canónigo Guillermo de Vallver, haber pagado en nombre de Bernardo Martín, vicario de Coçentaina, unos censos que este debía al Obispo.

El 18 de noviembre de 1319, nuevamente aparece March documentado, esta vez junto a Ramón Conesa, Paborde de la Almoina. Pergamino número 1429.

Berenguer March vuelve a aparecer en la Historia en los pergaminos número 1431, 6038, 9491...

Realmente contrasta la cantidad de documentación que aporta el Archivo en relación con Berenguer March, con la escasa o nula documentación en torno a Matías Mercader.

En la Real Academia de la Historia, se conserva un precioso manuscrito que tiene por título "Tabla genealógica de la familia Mercader, señores y condes de Buñol", genealogía que comienza con  Honorato Mercader, señor de Alacuás en 1238, y termina  en su decimoquinta nieta, doña Ana María Mercader y Melo, marquesa de Guadalest, y nieta de Ludovico Mercader, II conde de Buñol. 

En dicho manuscrito podemos observar pintado a pluma, el escudo familiar de los Mercader, los tres marcos de oro almenados.



Genealógica de la familia Mercader, señores y condes de Buñol. Real Academia de la Historia — Signatura: 9/320.



Genealógica de la familia Mercader, señores y condes de Buñol. Real Academia de la Historia — Signatura: 9/320.


Genealógica de la familia Mercader, señores y condes de Buñol. Real Academia de la Historia — Signatura: 9/320.

Quizás en uno de esos guiños y bromas que de vez en cuando a  la Historia le gusta gastarnos, hayan coincidido la urna sepulcral de Berenguer March, y la tapa funeraria de Matías Mercader. Esperemos algún día aclarar esta duda.





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