martes, 8 de diciembre de 2015

El cenotafio de Vidal de Blanes, obispo de Valencia.


De espaldas a la portada de la capilla del Santo Cáliz, y frente al retablo de la misma, al subir la mirada,  nos encontramos con el precioso cenotafio (sepulcro vacío) del obispo Vidal de Blanes.

Alojado actualmente en el lugar en el que siempre debió de  estar,  fue compañero durante tiempo de los cuatro sepulcros que vimos anteriormente alojados en la lonja que lleva a esta capilla. Al igual que ellos, fue arrojado a una zanja en el siglo XVIII, cuando se instaló en la capilla la estructura del trascoro gótico de la catedral. Aunque más sencillo y austero que el sepulcro de su antecesor,  Raimundo Gastó,  el cenotafio de Blanes es de un interés y una belleza extraordinaria.


Pero antes de ver y  admirar tan magnífico y bello cenotafio, veamos en unas  muy breves pinceladas quien fue Vidal de Blanes  y cuales fueron sus obras.

Retrato de Vidal de Blanes. Taller de Juan de Juanes. Año 1568. Sala Capitular de la Catedral.


Tras la muerte de Hugo de Fenollet,  el Cabildo valenciano se reunía en la cámara secreta,  el llamado reconditorio, con el objetivo de designar nuevo obispo.

Debemos de tener en cuenta que por aquel entonces la designación de un nuevo obispo no obedecía a la voluntad de Roma, sino que la decisión era del propio cabildo catedralicio. Reunidos los miembros de dicho cabildo, nombraban compromisarios y se elegía un árbitro, así como se establecían las personas entre las cuales podía recaer la designación.  Después encendían un cirio,  mientras sus integrantes deliberaban sobre quien sería el nuevo jerarca de la iglesia valenciana. Esta deliberación no debía prolongarse más de lo que tardaba en consumirse la cera encendida.

Así debieron hacerlo los canónigos valencianos el 23 de junio de 1356, tal y como reza en el legajo número 790 del archivo catedralicio, siendo Vidal de Blanes elegido como nuevo obispo de Valencia.

Por aquel entonces era Vidal de Blanes abad de la iglesia de San Félix, en Gerona, ya que así aparece en el pergamino 1356 del Archivo de la Catedral, en el cual recibe una apoca  (carta de pago) del presbítero Ramón de Orta.

Sin embargo y a pesar de la elección de Vidal de Blanes como obispo de Valencia, el Papa Inocencio VI declaraba nula dicha elección, reservándose el derecho de elección  "pro illa vice tantum".

Tras conocer dicha noticia Vidal de Blanes viajó hasta la residencia papal en Aviñon, donde expuso su desconocimiento y el del Cabildo de tal reserva pontifica, por lo que reclamaba para sí el derecho a ocupar la cabeza de la iglesia valentina.

Finalmente, el 5 de diciembre de 1356 el Clero de Valencia recibía una bula anunciando la elección de Vidal de Blanes como obispo de Valencia (pergamino 491 del archivo catedralicio).

Una de las primeras cosas que hizo el nuevo obispo fue nada menos que contradecir una de las normas impuestas por el rey Jaime I, norma dictada  el 15 de febrero de 1249, y la cual prohibía construir arcos entorno a templo alguno. Así el nuevo obispo pedía licencia al rey Pedro IV el Ceremonioso  para construir un arco de paso desde el palacio obispal a la Catedral. Dicha licencia fue otorgada por el monarca, pero fue denegada por el Concejo de la ciudad. Finalmente y alegando  los inconvenientes de tal trasiego en tiempo de lluvia, el Concejo claudicó a favor de Blanes, construyendo dicho arco en el año 1357.

Este arco, hoy  evidentemente desaparecido, debió de construirse junto al antiguo campanario que se encontraba en la entonces conocida como plaza de les "gallines",  plaza que ocupaba lo que hoy es la capilla del Santo Cáliz, antigua Aula Capitular.

También Vidal de Blanes fue el promotor de la construcción de  esta Aula Capitular, la cual se construyó entre los años 1356 y 1359, y que al principio estaba exenta a la Catedral.  Esta Aula Capitular tenía como objetivo servir de lugar de enterramiento a los obispos y canónigos de la Catedral, así como servir de osario, donde se trasladarían los sepulcros de los obispos y canónigos enterrados en otros lugares de la misma.

De igual forma sabemos, gracias a la documentación que se encuentra en el Archivo de la Catedral de Valencia, que celebró varios sínodos diocesanos entre los años 1357 y 1368, así como que regaló  a la Catedral una cruz de plata adornada con dos escudos  de la familia Blanes, cruz que debido al uso fue refundida en otra en el año 1585.

Largo y tedioso sería ahora y aquí enumerar uno a uno todos los pergaminos  y legajos del archivo catedralicio donde aparece documentado don Vidal de Blanes. Por si algún interesado está dispuesto a indagar e investigar más profundamente en la vida y obra de este obispo valentino, tarea por cierto más que interesante, tan solo decir que hasta el momento hay localizados más de 120 pergaminos donde aparece documentado este obispo.


Pero lo que no se puede negar, es la beldad y perfección del conocido como "Ceremonial de Obispos" que se encuentra en el Archivo de la Catedral. Este manuscrito, realizado en Aviñón y fechado entre los años 1361 y 1369, fue encargado por Vidal de Blanes, y en sus 31 ilustraciones se muestra al obispo  realizando distintos actos litúrgicos.

"Misal del Obispo", encargado por Vidal de Blanes. Archivo de la Catedral de Valencia.


         Detalle del "Misal del Obispo" encargado por Vidal de Blanes.

Como indicamos más arriba, el cenotafio de Vidal de Blanes es mucho más sencillo y austero que el de su antecesor Raimundo Gastó, de menores dimensiones, pero no por ello menos bello e interesante.

Está realizado en imitación de alabastro, y todo apunta a que originalmente estaba totalmente policromado y dorado.  La figura yacente del Obispo, con báculo y mitra tal y como le corresponde, corona el sepulcro, el cual contiene siete escudos de armas de la familia Blanes,  una cruz  de plata sobre campo de gules, tres en el frontal y dos en cada lateral.


Este mismo escudo de los Blanes lo podemos encontrar en el sello del obispo que se encuentra en el archivo catedralicio.

Cenotafio de Vidal de Blanes. Capilla del Santo Cáliz.

Cenotafio de Vidal de Blanes. Capilla del Santo Cáliz.


Cenotafio de Vidal de Blanes. Capilla del Santo Cáliz.


Cenotafio de Vidal de Blanes. Capilla del Santo Cáliz.


El cenotafio descansa sobre dos ménsulas con figuras de  profetas.  Estas ménsulas no son las originales, y parece ser que poco tienen que ver con las primitivas, las cuales y según apunta Elías Olmos y Canalda en su obra "Los prelados valentinos" (citando a su vez a Ballester y Esquerdo) , eran tres leones, con las armas de los Blanes bajo sus pies.

Detalle de una ménsula del cenotafio de Vidal de Blanes. Capilla del Santo Cáliz.

Vidal de Blanes otorgaba testamento ante  Jaime Rovira  el 4 de mayo de 1363.  En sus últimas voluntades, el obispo valentino dejaba varios legados a  sus parientes, asistentes  y para obras piadosas. El resto de sus bienes los  dejaba a la Almoina.

Nuevamente volvió a testar  el 29 de abril  de 1367, esta vez ante el canónigo Bartolomé de Mulnar, instituyendo un beneficio con la  invocación de San Félix,, además de ofrecer a la Catedral doce cirios grandes  para que se encendieran todos los sábados en el altar de la Virgen.


Murió Vidal de Blanes el mediodía del 9 de febrero de 1369, tal y como se apunta en el legajo 790 del Archivo de la Catedral de Valencia. Todo apunta a que los restos mortales del obispo se encuentran en la cripta de la capilla del Santo Cáliz, lugar donde fue enterrado  desde un primer momento.


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