lunes, 18 de enero de 2016

Una campana olvidada en la Catedral de Valencia.


"El cimborio, sí; el dige de la metropolitana; la esbelta y graciosa cúpula gótica , que desenvuelve con coquetería los ocho lados de su prisma a los ocho puntos de la rosa náutica, y bajo la bóveda azul del cielo edetano. Hija mimada del sombrío Miguelete, el cual se alza a su lado jigantesco é inmovil como su guarda y protector contra los embates de la atmósfera, celosa de su belleza, que no tiene rival entre las bellezas que descuellan sobre los orientales terrados de la ciudad".

Con estas palabras, el profesor de humanidades Pascual Pérez Rodríguez, describía la belleza del cimborrio de la Catedral de Valencia en la revista "El Museo Universal". Corría el año 1858.

Dice el canónigo Juan Ángel Oñate Ojeda, que nuestro cimborrio, junto con el de Burgos, es uno de  los más importantes de todas las catedrales españolas. Desde luego nadie puede negar la belleza del cimborrio burgalés, pero su estilo es posterior al de nuestra catedral. Personalmente, y sin desmerecer un ápice el cimborrio de la Catedral de Burgos, prefiero nuestro gótico a su plateresco, pero solo es una cuestión de gustos.


Cimborrio de la Catedral de Valencia.


Pero hoy no quiero hablaros sobre la fábrica y arquitectura de nuestro cimborrio, ni siquiera de su belleza o etapas constructivas. Ya tendremos tiempo más adelante.

Hoy quiero hablaros de un elemento, que como muchos otros, pasa inadvertido y olvidado por el tiempo. Hoy quiero presentaros a una pequeña campana conocida como el "Cimbalillo" o "Cimborriet".

Esta pequeña campana, hoy en desuso, se encuentra en el casilicio que corona el tejado del cimborrio de nuestra catedral. Al igual que vimos con las inscripciones que se encuentran a los pies de los ventanales góticos del Miguelete, parece ser que su destino es el olvido, por lo que creo es justo recuperarla de las tinieblas y darla a conocer.


Cimborrio de la Catedral de Valencia coronado por el "Cimborriet".

El "Cimborriet" era (y es) la campana con la que se avisaba al campanero del Miguelete para que comenzara con los toques y repiques en los actos del culto, y se le hacía sonar tirando de una cuerda o soga que llegaba desde lo alto del cimborrio  hasta los pies de la catedral.

Quizás la última referencia escrita sobre la utilización de  esta campana la tengamos en el "Cuaderno de todos los toques de campanas asi ordinarios como extraordinaria que se tocan en esta Santa Iglesia  Metropolitana de Valencia" documento escrito por el campanero Rafael Aguado Romaguera en el año 1912.

En este curioso documento podemos observar como el "Cimborriet" avisaba de hasta nueve toques, repiques y oraciones distintas: "De los repiques y formas de tocar a los Oficios, alzar a Dios, oraciones y salves", "toques a los oficios divinos llamados vulgarmente toques de Coro", "Doble Mayor", "Toque a Prima", "Alzar a Dios", "Toque de Nona llamada vulgarmente Misa Solta", "Oración del Rey", "Salves Generales", y "Vuelos de Campanas con las cinco mayores en las Procesiones".


Detalle del campanil con el Cimborriet.


Pero veamos que es lo que nos dicen los documentos de nuestro "Cimborriet".

Es cierto que no sabemos en que fecha se puso la primera campana en el cimborrio de la catedral, pero sí sabemos que ya existía en el año 1408, ya que en Libre de Obres de la Catedral encontramos una anotación en la que se nos dice  que por unas reparaciones debía renovarse "lo bastiment de la campaneta del cembori e una partida del bastiment del penell per ço com era podrit hi era perill de caure".

También sabemos que esta campana tuvo que sufrir algunos desperfectos en los siguientes años, ya que se la menciona en una nueva anotación, el 12 de diciembre del año 1447, en la cual consta el pago de nueve sueldos a Joan Amorós y Gabriel Amorós por bajar la campana dañada y sustituirla por otra:

"Item lo día mateix, pagui en Johan Amoros e en Gabriel Amoros nou sol. per ço com devallaren la campaneta trencada del cembori e devallaren la del senyor Cardenal del palau e muntarentia al cembori e puix muntaren la que vench de Chiva e ferraren e desferraren aquelles".

Esta nueva campana no debió de complacer a las autoridades eclesiásticas, o quizás fue reclamada por su antiguo dueño. Lo cierto es que en el mismo libro se anota el pago al campanero Pere Simo por hacer una nueva campana forjada con el metal de la antigua campana dañada:

"Item pagui  an Pere Simo campaner  CCL sol.  per raho de tres campanes que feu al cembori de les quals les dos  li tornaren e la una se aturaren la qual font feta  del metall de la campaneta  trencada..."

Esta campana se colocaba en el cimborrio de la catedral el 2 de marzo del año 1448.

El 3 de enero del año 1462 se pagaba de nuevo a Joan Amorós por "obrar en el cembori  per llevar la campaneta del bastiment de fusta  en que estaba e per ferli trucha nova e metrela en lo pinacle nou".

El 6 de septiembre de ese mismo año, el maestro cantero Miguel Navarro comenzaba la obra de la espiga del cimborrio, espiga que tenía como cometido albergar "la campaneta feta de la pedra blanca que porten de la claustra".


El Cimborriet de la Catedral de Valencia.

Nuevamente con el paso de los años,  y debido a las inclemencias del tiempo, el "Cimborriet" volvía a quebrarse, siendo fundida de nuevo por el maestro Miguel Bielsa en el año 1631, y colocada en su sitio el 12 de septiembre de ese mismo año.

Sanchis y Sivera apunta que esta campana, la fundida por Miguel Bielsa, es la que actualmente se encuentra en el campanil del tejado del cimborrio, sin embargo, gracias a la información remitida por el antropólogo y campanero de la Catedral de Valencia, Francesc Llop i Bayo, sabemos que el actual Cimborriet fue fundido en el año 1805 por Cristóbal García.

Tal y como apunta Llop i Bayo en la ficha  sobre el Cimborriet que podemos encontrar en la página Web "dels Camapaners de la Catedral de València (www.campaners.com), esta campana que por su instalación solamente podía tocar media vuelta, dejó de funcionar con la desaparición de los campaneros tradicionales  en el año 1965, y la posterior restauración realizada en el cimborrio en el año 1989.

El antropólogo y campanero de la Catedral propone algunas alternativas para su restauración, como las realizadas en las catedrales de Cuenca o Tarragona.

Desde luego sería de justicia que aunque solo fuera una vez más, su toque se escuchara de nuevo en la catedral.



7 comentarios :

  1. Respuestas
    1. Me alegra que te guste Pepe.

      Un saludo.

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    2. Sí. Estaría bien escucharla una vez más. Por ej. en Corpus...

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  2. La verdad es que el Cimboriet actual es mucho más moderno, fundido por Cristóbal García en 1805. http://www.campaners.com/php/campana1.php?numer=226
    Pero su papel simbólico de comunicación se cumple con una tecnología más actual: hay un altavoz en la sala de campanas conectado a la megafonía de la Catedral de modo que los campaneros podemos seguir al instante lo que está ocurriendo en el altar. Antes se avisaba con el Cimboriet y una larga cuerda, ahora por altavoces, aunque parece ser que pronto por WiFi podremos ver en directo lo que está ocurriendo en el altar mayor... cosas de los tiempos, aunque los toques de campanas siguen siendo manuales.

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    1. Estimado Sr. llop, antes que nada, darle las gracias por participar con su más que instructivo comentario, para mí es todo un honor. Cuando decidí dar vida a este blog sobre la historia medieval de nuestra querida catedral, lo hice siempre con la esperanza de que comentarios como este, aparecieran aunque solo fuera de vez en cuando. Mi intención siempre ha sido que este blog estuviera "vivo", es decir, que los artículos publicados fueran siempre modificándose con nuevas informaciones, y por supuesto, corregidos conforme se fueran detectando errores.

      Con su permiso Sr, Llop, actualizaré en breve este pequeño artículo con la información y las correcciones aportadas.

      Gracias por su ayuda.

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  3. Interesantísimo el artículo del "Cimborriet" y maravillosa la aclaración de Francesc Llop.
    Muchas gracias por contarnos tantos detalles.

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  4. Interesantísimo el artículo del "Cimborriet" y maravillosa la aclaración de Francesc Llop.
    Muchas gracias por contarnos tantos detalles.

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