sábado, 26 de diciembre de 2015

Gárgolas, Monjes y Grifos en la Catedral de Valencia.


Dicen Guillermo Fatás y Gonzalo Borrás en su "Diccionario de términos de arte y elementos de arqueología, heráldica y numismática", que una gárgola es un "desagüe saledizo del tejado, normalmente esculpido en forma fantástica".

Desde luego no les falta nada de razón. Su función primordial es la de dar salida al agua de lluvia, pero las gárgolas esconden algo más que su mera funcionalidad mecánica. Quizás una de sus principales funciones, amén de la de desagüe, sea la función didáctica. De hecho, no todas las gárgolas son "funcionales", es decir, no todas fueron creadas "como desagüe". En el mayor de los casos, estas gárgolas se encontraban influenciadas por los bestiarios medievales, las creencias religiosas, y las supersticiones.


Gárgolas en la portada de la Almoina.


Por otro lado,  tampoco podemos olvidar que estas gárgolas  que hoy podemos admirar comienzan a aparecer durante el período gótico de la construcción de la Catedral de Valencia,  un  período en el que el eje central de la actividad de la población se realizaba entorno a las iglesias y catedrales, y un período en el que todo lo que ocurría era vigilado por la atenta mirada de Dios. La catedral se transformaba de este modo en un "libro de piedra" sobre el que pueblo leía, y lo hacía a través del símbolo, símbolo que se  convertía en un auténtico vínculo  con lo divino.

En la Catedral de Valencia, encontramos gárgolas en la portada de los Apóstoles, en la de la Almoina y su fachada, en la torre del Miguelete, (en su parte superior y en las juntas de los sillares de los muros, a diferentes alturas),  y en el arranque de la aguja de la torre que da acceso a los tejados y terrazas de esta. 

Puede parecer  a primera vista que la Catedral no posee una gran cantidad de gárgolas, sin embargo, la Doctora en Bellas Artes, Mª Begoña Yáñez Martínez, en su magnífica tesis "La gárgola gótica como objeto de estudio y su proyección sobre la cultura actual: una experiencia didáctico-visual significativa", contabiliza alrededor de 50. Tan solo las catedrales de León, Palma de Mallorca, Sevilla, Barcelona, y Burgos, aventajan en número a la de Valencia. Debemos tener en cuenta, tal y como apunta Mª Begoña Yáñez, que esta es una cantidad aproximada, ya que  muchas gárgolas, efectivamente sí cumplían únicamente su función mecánica de servir como desagüe, sin tener ningún tipo de decoración.


Gárgolas en la fachada de la puerta de la Almoina.

Por desgracia las gárgolas de la Catedral de Valencia no son fáciles de observar. Su lugar natural  es el cielo, y el cielo de la Catedral es bastante inaccesible. Cuenta la Seo valenciana con un acceso a sus tejados y terrazas, acceso al que se llega mediante una bonita escalera de caracol, la cual acaba en una cúpula adornada exteriormente con una aguja, y como no, por varias gárgolas no funcionales. Lamentablemente el acceso es totalmente privado y cerrado al público.

Sí se puede subir a la torre del Miguelete, torre que alberga el mayor número de gárgolas de la Catedral, aunque desde la terraza su visión es bastante limitada. Una pena.

Yáñez Martínez, nos ofrece  en su tesis una clasificación general  de las gárgolas según sus formas, clasificación que se ve totalmente representada en las gárgolas de la Catedral de Valencia.  Las primera de ellas serían las gárgolas antropomorfas, en las cuales se reconocen rasgos humanos o representaciones de personajes humanos en concreto, como por ejemplo, representaciones gremiales, personajes mitológicos o bíblicos, o incluso personajes contemporáneos de la época. La segunda de ellas correspondería a las llamadas gárgolas zoomórficas, en las cuales podemos identificar a un animal conocido, y la tercera a las llamadas gárgolas fantásticas, que representarían a animales mitológicos o fantásticos, como los grifos.

¿Pero quienes fueron los maestros canteros que tallaron estas gárgolas? ¿Tenemos alguna información sobre ello?

Aunque por el momento no se ha encontrado información sobre las gárgolas de las puerta del Palau y de la Almoina,  en cuanto al Miguelete se refiere, la respuesta es sí. El archivo de la Catedral de Valencia es una fuente inagotable de datos y documentos. 

Así pues, en el Llibre de Obres  con signatura 1478, en los libros correspondientes a los años 1424 y 1425, aparece una anotación fechada en el mes de septiembre del año 1424,  en la cual el Cabildo alquilaba una mula para que Martí Lobet trajera la piedra tallada para la elaboración entre otras, de las gárgolas del nuevo campanario:

"Item logui un mul per al deus dit en Martí Lobet lo qual aná a la pedrera per a fer tallar pedra per al entaulament y guarguoles del campanar nou, costà dos sous."


Estos viajes a la cantera se repitieron el 7 y el 30 de octubre de ese mismo año.  Encontramos otra curiosa anotación en el mismo Llibre de Obres fechada el 21 de diciembre de 1424 en la cual Martí Lobet compraba varias hojas de madera para que sirvieran de plantilla para la talla de estas gárgolas:


"Item compri mes de una fulla de fust de un fuster del mercat per a moltles an Martí Lobet  per a les guargoles del campanar nou, costa sis sous;  Item compri mes al dit en Martí Lobet una taula de noguer per a motles de triangles, costa sis sous."


De hecho se tiene constancia del contrato firmado por Martí Lobet y el cabildo catedralicio el 18 de septiembre de 1424 para la construcción del apitrador de la torre del Miguelete, y como no, de sus gárgolas:

"… Capitols fets e fermats entre los senyors de capítol de la una part, e en Martí Lobet, mestre picapadrer de la part altra, sobre la obra fahedora en lo campanar de la dita seu de la claravoya, alias apitrador, del dit campanar. Primeramente que.l dit Martí sia tengut continuar e acabar l’entaulamente de la sumitat del campanar a començat de pedra ab ses gargoles, e ab tot ço que necessari hic serà, e aquesta obra haia a fer a sos jornals e a despens de la obra, administrant-li la obra tot ço que mester hi serà, e pagant-li sos jornals al  for, e rahó que ell obra huy ab la ciutat. Item que acabada la obra del dit entaulament bé e notablement segons se pertany lo dit Martí Lobet sia tengut e obligat de fer la dita obra de claravoya, o apitrador, ab sos banch de part de dins del apitrador, per nogir la dita claravoya o seure en aquells, la qual dita obra de la claravoya haia a fer bé e notablement segons se pertany al dit campanar, e de la altaria segons la forma e manement de la mostra per ell feta, e donada al dit capitol, e traçada per ell mateix en l´ort de Pere Daries. Item que.l dit Martí Lobet haia e sia tengut fer ab acabament de proper dita obra de claravoya e banchs, a tot son carrech e despens de pedra, de calç, d´arena, d´algepç, de reble, e tot altre pertret allí necessari. Açó exceptant que la obra li sia tenguda donar e administrar la roda, e xarçiada, de gumenes, de taulells, de cabaços, e de tot ço que necessari serà per obs de muntar la manobra al campanar, e encara los bastiments de fusta necessaris a la dita obra, e gaffes de ferre, e plom per licuar la dita obra. Item que.l dit Martí Lobet prometa e s´obligue que dins hun any e mig comptadors del dia anant que la dita obra de entaulamente serà acabada, farà, e complidamente acabarà la dita obra de claravoya e banchs en la forma e manera desus dits. E si no ho farà vol e consent per special pacte que encorregua pena de cinch cents florins applicadors a la obra de la dita seu, de la qual puxa esser feta execucio en sos bens per qualsevulla jutge seglar ab carta excutoria e submissio de for. E açó puxa cert ordenat en son cars l´argument segons requir la forma de tals contractes. Item que.l dit Martí Lobet haia haver e metra en la dita obra bona pedra e fina de la millor que.s trobe en la pedrera de Valencia, e fer, e acabar la dita obra de claravoya e banchs a tota coneguda e noticia dels honorables mossén Francesch Daries e micer Perre Figuerola, canonges de la dita seu, als quals les dits parts donen e atribuexen plen poder de jutgar e coneixer dels dits obra e pedra, si seran les que deven o no al dit dels quals les dites parts haian star totalment. Item los dits senyors de capitol prometen e sien tenguts donar e pagar al dit Martí Lobet per tota la dita obra de la dita claravoya, e banchs, e per tota la manobra dessus dita, e salari, e treballs de ell, e de tots los qui ab ell obraran, dos milia florins d´or comuns d´aragó, sens nenguns altres despesas o carrech de la obra sino la roda, e xarcia, e bastimentes, gaffes de ferre, e plom, dessus dits. Los quals dos milis florins li sie donats e pagats en los termes manats e pagues seguents; ço es que tantost de present li sien donats cent florins per fer aparell de pedra. E aprés que haurá acabat l´entaulament e gargolles, e  deurà començar en la claravoya altres cent florins per obs de pagar menestrals. E obrada la pedra per a un pany de la claravoya doents florins, e a cascún dels altres panys, los quals panys son VIII. E los doents florins restants çom la obra serà acabada…"


Gárgolas en la torre del Miguelete.

Ya bajo la dirección de Francesc Baldomar, quien fue Maestro de Obras de la Catedral desde los años 1457 al 1476,  se colocaron varias gárgolas más en el Miguelete. Así consta en el Llibre de Obres signado con el número 1481. En el libro número 8 de este Llibre de Obres, en el cual se recogen las anotaciones de las obras realizadas en la Catedral durante los años 1459 y 1460, se detallan los sueldos cobrados por los canteros que colocaron dichas gárgolas: el sábado, 15 de marzo de 1460, "obraren en Johan e Gabriel Amorós cascún Vss.". El lunes 17 de marzo era "Lorenç Guimera" quien cobraba 2 sueldos "per ajudar a portar e muntar les gárgoles al campanar..."

También tuvo varias gárgolas el primer cimborrio de la Catedral. Están documentados varios trabajos realizados en este primer cuerpo del actual cimborrio durante los años 1380 y 1397. En el Libre de Obres signado con el número 1478, en el libro correspondiente al año 1393, aparece una anotación fechada en diciembre en la cual se indica que se trabajó en "fer bells les gargolles e chanalls dels terrats del cemborri."

La capilla de San Pedro también contó  en su construcción gótica con varias gárgolas. En el Llibre de Obres con signatura 1483, en el libro primero,   aparece una anotación fechada el 16 de marzo de 1471,  en la que se deben realizar nuevas obras en la Catedral sobre "els revoltons fets de nou per quant se plovien e descobris per çó com les lanties se trobaren plenes d’aigua e fonch mester si fés hun payment que era romàs per fer en lo enfront de les gárgoles de la dita capella de Sent Pere."

Igualmente estuvo coronada por gárgolas la capilla de San Vicente. En el año 1431 Martí Lobet junto con su hijo Joan, reparaban el portal de los Apóstoles, además de elaborar las claves de bóveda y las gárgolas en piedra para esta capilla. En una anotación del Llibre de Obres num. 1478, fechada el  2 de febrero de 1429, Joan Lobet aparece cobrando 20 florines por el precio de 6 piedras de Benidorm para la fabricación de  las claves de bóveda y gárgolas de la capilla de San Vicente.



Fue precisamente durante unas obras realizadas en esta capilla, la de San Vicente, donde se descubrió una gárgola con la figura de un monje, con capucha, y la boca abierta para dar salida a las aguas pluviales. Parece datar del siglo XIII  y  pudo estar alojada en el ábside, tal y como explicó el canónigo Jaime Sancho en rueda de prensa tras hacerse público el descubrimiento.  También apuntó el conservador de la Catedral que pudo corresponder a la primera fase de la Catedral, siendo eliminada en las sucesivas ampliaciones de esta, guardándose junto con otros elementos originales.


El canónigo y conservador de la Catedral de Valencia Jaime Sancho junto a la gárgola descubierta en las obras realizadas en la capilla de San Vicente.

Detalle de la gárgola encontrada durante las obras de la capilla de San Vicente.



Veamos pues para terminar esta pequeña entrada dedicada a las gárgolas de la Catedral de Valencia,  una  muestra de algunas de  estas guardianas de piedra  que vigilan la Catedral desde los cielos de Valencia.




Quizás esta gárgola antropomorfa sea la más conocida de la Catedral. Se encuentra en la fachada a la derecha de la puerta de la Almoina, y como bien se puede apreciar, representa a una mujer agarrándose los pechos. Este tipo de representaciones empiezan a cobrar más fuerza a partir del siglo XV, y evidentemente su propósito es el de escandalizar. Suele representar a los pecados, la lujuria, y como lección de lo que no debe  hacerse.





Esta gárgola zoomorfa se encuentra en la cornisa de la portada de la Almoina, y parece representar a un lobo. En el bestiario medieval se le suele relacionar con el demonio y con los pecados de la gula y la avaricia. En ocasiones también representa a la herejía. 




Este es un perfecto ejemplo de  gárgola antropomorfa. La encontramos en la fachada de la puerta de la Almoina. La encontramos con la mano algo extendida hacia adelante, símbolo de bienvenida. Por sus vestiduras bien podría representar a algún personaje contemporáneo de la época.




Esta sea quizás junto con la mujer que se sostiene los pechos, una de las gárgolas más fotografiada de la Catedral.  Esta gárgola fantástica se puede ver en la puerta de los Apóstoles. Representa a un grifo. Podemos ver a este animal fantástico en cada uno de los lados de la portada. Representa la protección. En el bestiario medieval de la época suele representar a Cristo, ya que es un ser de la tierra y del cielo, es decir, representa a la vez la naturaleza humana y la divina.




Aquí podemos ver otro bello ejemplo de gárgola fantástica. Otro Grifo en la torre del Miguelete.




 También en el Miguelete nos encontramos con este hombre que parece querer taparse la cara. Suele simbolizar el dolor y el pesar. En ocasiones también se le puede relacionar con el miedo o el asombro.



Aquí tenemos otro nuevo ejemplo de gárgola antropomorfa, En esta ocasión, este hombre barbado aparece con las manos en el  pecho y en su  cuello, en claro signo de angustia. Representa el dolor y el miedo.




Esta Gárgola representa a un hombre o  mujer rezando, y se encuentra en la torre del Miguelete. Se aprecian sus manos juntas sobre el pecho, en actitud de oración. Representa la actitud devota y piadosa.




Aquí vemos otro bonito ejemplo de gárgola antropomorfa en actitud de oración. Representa a  una monja  rezando. Esta gárgola de encuentra en el arranque de la aguja de la torre que da acceso a los tejados y terrazas de la Catedral.




Otra gárgola antropomorfa, bastante erosionada, que se encuentra en en el arranque de la aguja de la torre que da acceso a los tejados y terrazas de la Catedral.




Hombre en actitud pensativa en el arranque de la aguja de la torre que da acceso a los tejados y terrazas de la Catedral.




Una nueva imagen de la mujer en actitud de oración que se encuentra en el arranque de la aguja de la torre que da acceso a los tejados y terrazas de la Catedral.




Nuevamente la imagen del hombre "pensativo"  de la torre de acceso a las terrazas de la Catedral. Bien visto parece incluso representar al famoso "caganer". De hecho, esta representación no es ada extraña. En el ábside de la Catedral de Barcelona, tenemos varios ejemplos.




Gárgola no decorada en una de las terrazas de la Catedral.





Otra de las gárgolas antropomorfas de la Catedral. El desgaste que ha sufrido le da una expresión casi demoníaca. Por las vestiduras debe representar a un monje o clérigo.




Gárgola antropomorfa en la fachada de la portada de la Almoina. Parece representar a un apóstol o profeta el cual sujeta con las manos una filacteria.



Esta última gárgola se encuentra en la torre del Miguelete, y al igual que la anterior, parece representar a un profeta o evangelista con su mano derecha apoyada sobre el pecho, y los dedos extendidos, en clara actitud de autoridad.

Seguro que a partir de ahora miraremos el cielo de la Catedral de una forma distinta...



1 comentario :

  1. Un artículo muy interesante. Gracias por las citas y por valorar a las gárgolas. Para apreciar la belleza de nuestros tesoros debemos mirar hacia arriba.

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