jueves, 8 de diciembre de 2016

El emblema de una catedral: Lo Salomó.


"Es una obra admirable, de composición esbelta y sólida a la vez, teniendo la elegancia de un adorno, la consistencia de un muro, la delicadeza de una filigrana gótica  y la robustez de una construcción románica."

Con estas palabras describía el canónigo Sanchis i Sivera en su obra "La Catedral de Valencia", el imponente rosetón  que desde la portada de los Apóstoles  domina toda la plaza de la Virgen.

Este bonito ojo, de 6,45 metros de diámetro, no es desde luego de los de mayor tamaño si lo comparamos con otros rosetones, sobre todo con el de la Catedral de Santa María de Palma de Mallorca, con más de 12 metros de diámetro, pero como buen rosetón que se precie, el mito y la leyenda le rodea... pero también la historia.


Vista interior de "Lo Salomó". Catedral de Valencia.



Son sus dos triángulos entrelazados los que le dieron el nombre desde antiguo,  " Lo Salomó", dos triángulos equiláteros entrelazados que forman una estrella de David para unos, el sello de Salomón para otros. Dos triángulos entrelazados en los que unos ven la dualidad, la eterna lucha entre el bien y el mal; otros una simple venganza de un gran maestro de obras, incomprendido y centro de burlas y mofas...


No obstante y antes de comenzar, debemos de tener en cuenta que en esta bonita y magnífica portada gótica, no todo es lo que parece...

¿Y por qué decimos esto? Pues primero porque esta portada no es la que estuvo originalmente en la primitiva Catedral de Valencia

Esta portada gótica fue adosada sobre otra portada románica existente, en la primera mitad del siglo XIVportada románica que debió de ser de factura similar a la portada del Palau, dedicada al Nuevo Testamento, y coronada al igual que ésta con un enorme y precioso ventanal de lanceta, del cual aparecieron algunos restos durante las obras de restauración del año 1992.

Imagen de la que pudo ser la primitiva  puerta del lado del Evangelio y el ventanal lancetado , supuerpuestos sobre la actual puerta de los Apóstoles y el rosetón.


Imagen de la que pudo ser la primitiva  puerta del lado del Evangelio y el ventanal lancetado , supuerpuestos sobre la actual puerta de los Apóstoles y el rosetón.


Y segundo porque algunos de sus elementos no son ni mucho menos los primitivos. Los apóstoles y santos de la portada no son los originales, ya que fueron sustituidos en el año 1967 por copias realizadas en el Instituto de Restauración del Ministerio de Cultura, debido al alto nivel de degradación en el que se encontraban. Actualmente podemos ver los originales en el museo catedralicio.

Ni tan siquiera el emblema de esta Catedral"Lo Salomó", es el original. El primitivo rosetón fue sustituido por una copia, la que hoy podemos ver,  en el año 1957 por el arquitecto Alejandro Ferrant, debido al mal estado en el que éste se encontraba.


"Lo Salomó", portada de los Apóstoles de la Catedral de Valencia.


Pero comencemos por el principio, y para ello, es necesario seguir entre otros trabajos, la imponente tesis doctoral realizada en 2015 por  el profesor de arte Germán Chiva Maroto, que lleva por título "Francesc Baldomar. Maestro de la obra de la Seo. Geometría e inspiración bíblica."

Hasta ese año, se desconocía totalmente el nombre del autor de tan magnífico rosetón. Nadie había sido capaz de aportar algún dato al respecto. Tan solo el canónigo Sanchis i Sivera se aventuraba a decir que era "obra del siglo XIV", y citaba en una de sus notas, que a este rosetón "Dábase antiguamente el nombre de Salomó, indicando con él su complicada estructura... En el Libre de obres de 1477, folio 11, se dice que el maestro vidriero Arnau netechá, iluminá e posá plom a la vidriera del salomó colocada encima de la puerta de los Apóstoles."

Se refería Sanchis i Sevira a Miguel Arnau "mestre de vidrieres", quién ya en el año 1471 componía la vidriera  de la Asunción de la Virgen del Altar Mayor.

Gracias al trabajo de Germán Chiva encontramos otra interesante anotación con respecto a las vidrieras de "Lo Salomó". En el Libre de obres signado con el número 1483 y correspondiente al año 1477folio 13v. aparece un apunte en el cual  Honorat de Carpentas reparaba hasta 11 vidrieras de la Catedral, incluida la del rosetón de la portada de los Apóstoles"la vidriera gran apellada lo Salomó que es sobre lo portal dels apòstols en la qual hac cent e sis panys e més de sexanta forats.", a la que tuvo que cambiar nada menos que 106 paños y cerrar más de 60 agujeros.

Resulta curioso que Sanchis i Sivera no nombrara a Honorat de Carpentas o Carpentras, quién se denominaba a sí mismo como "illuminator fenestrarum ex vitro" en su trabajo sobre la Catedral, aunque si lo hacía en su obra "Pintores medievales en Valencia", donde ya lo documentaba en el año 1478 realizando varios trabajos para la Catedral.

Pero más curioso resulta todavía que hasta el momento, no haya aparecido ninguna documentación sobre la construcción y fábrica de este rosetón conocido como "Lo Salomó".

Portada de los Apóstoles y rosetón antes de su intervención en el año 1957. Fotografía cedida por Valencia Antigua: Historia Gráfica.


Gracias a las anotaciones de los arreglos y limpiezas realizadas en las vidrieras de la Catedral, sabemos que ya en fechas anteriores al año 1477 debía estar construido, pero no sabemos con certeza quién fue su artífice y cual fue su fecha exacta de construcción.

Sí sabemos que todavía en el año 1450 debió de existir el ventanal de lanceta sobre la portada gótica, ya que tal y como se puede ver en el Libre de obres correspondiente a los años 1449-1450, y signado con el número 1482 (nota  fechada el 15 de marzo de 1450 y citada por Germán Chiva en su tesis doctoral),  se apuntan las reparaciones hechas en varias vidrieras de la Catedral, además de  la compra de "una lliura de fil de llautó per a la vidriera dels apóstols", es decir, de una libra de hilo de latón para la vidriera de la portada de los Apóstoles, por parte del carpintero Juan Amorós.

Sin embargo, Germán Chiva Maroto encontraba durante su trabajo de investigación sobre el Mestre Baldomar un documento de vital importancia para resolver este asunto, y dar al menos, una fecha aproximada de su construcción, así como dar el nombre del maestro de obras que diseñó tan magnífico rosetón.

En el Archivo de la Catedral de Valencia, en el Libre de obres signado con el número 1482 y correspondiente a los años 1461-1462Germán Chiva encontraba un documento fechado el 17 de abril del año 1462  en el cual se anotaba que "Item més doní e paguí a la muller den Vallés corder trenta huyt sous VI diners per XXXVIII lliures VI onzes de corda de cànem que prenguerem com muntarem lo Salomó presla en Johan Amorós....", es decir, se pagaba a la mujer de Valléscordelerotreinta y ocho suledos y VI dineros,  por la compra de  XXXVIII libras y VI onzas de cuerda de cáñamo que cogió, de nuevo, Joan Amorós cuando montaron el Salomó. Este es el el documento más antiguo que se encuentra en el archivo catedralicio donde se nombra a "Lo Salomó"  de la portada de los Apóstoles.

Así pues la posible fecha de construcción y montaje de este rosetón abarcaría las fechas que comprenden este Libre de obres, es decir, del 1 de mayo del año 1461 al 30 de abril de 1462, aunque sí es cierto que Germán Chiva se aventura a dar un período de tiempo más concreto, entre 1 de mayo del año 1461 y el 1 de enero del año 1462. ¿El motivo? pues la visita que el rey Juan II de Aragón tenía pensado hacer a la Catedral de Valencia el 25 de enero de 1462 para la posesión de una Canonjía. Desde luego es lógico pensar que el Cabildo querría tener tan magnífico rosetón terminado para la visita real.

Por su parte, el carpintero Joan Amorós realizaba ya desde años antes diversos trabajos en la Catedral, como la composición de los capiteles de "les barrades del cap del altar", trabajo realizado en el año 1420, los batientes de madera realizados para la campana del cimborrio (año 1424), o los trabajos realizados en el Belén de Navidad del año 1440.

Desde la entrada de Francesc  Baldomar en el año 1457 como "magister fabrice" de la Catedral de ValenciaJoan Amorós formó parte de su equipo y le acompañó en casi todos sus trabajos, por lo que si tenemos en cuenta que "Lo Salomó" no comenzaba a nombrarse como tal hasta fechas posteriores a la posesión del cargo de maestro de obras por parte de Baldomar, y teniendo en cuenta los documentos vistos, todo hace pensar que fue el propio Baldomar quien dibujó, diseñó y colocó el rosetón de la portada de los Apóstoles.

Así pues, desde mediados del siglo XV estuvo este bonito rosetón señoreando la Catedral de Valencia, hasta que en el año 1957 fue sustituida su tracería por una nueva, ya que presentaba el conocido como "mal de la piedra". El autor del nuevo rosetón fue el arquitecto y conservador Alejandro Ferrant Vázquez,  quien estuvo ejerciendo el cargo de "restaurador de zona" desde el año 1929 al año 1975.



Estado en el que se encontraba el rosetón de la portada de los Apóstoles antes de su intervención. Fotografía tomada del trabajo de Julián Esteban Chaparía, arquitecto y jefe del Servicio  Arquitectónico del Patrimonio de la Generalitat Valenciana, en su trabajo "Algunas notas sobre la restauración de la puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia".


"Lo Salomó" con andamiajes durante su intervención por el arquitecto Alejandro Ferrant.Fotografía cedida por Valencia Antigua: Historia Gráfica.


Los trabajos y proyectos de restauración de "Lo Salomó" y de sus vidrieras hechos por Alejando Ferrant, se pueden consultar actualmente, y con fines de investigación,  en la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu, biblioteca que adquirió en el año 2003 sus fondos, publicaciones y documentos de conservación  y restauración del patrimonio.

Entre ellos destacan por su interés en el tema que estamos tratando, los siguientes documentos:

AAFV 1109: Rosetón puerta Apóstoles. (30/09/1956 - 13/07/1957)

AAFV 1110 Restauración parcial del rosetón portada Apóstoles. Catedral. (13/07/1957 - 14/11/1960).

AAFF 1111 Restauración vidriera rosetón. Catedral (13/07/1952 - 07/04/1959)

Proyecto de restauración del rosetón de la portada de los Apóstoles llevada a cabo por Alejnadro Ferrant. Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu. Archivo Alejandro Ferrant Vázquez.  Imagen publicada por Julián Esteban Chaparía, arquitecto y jefe del Servicio  Arquitectónico del Patrimonio de la Generalitat Valenciana, en su trabajo "Algunas notas sobre la restauración de la puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia".

El primitivo rosetón de la Catedral permaneció hasta octubre del año 2013 en el patio del museo  San Pio V de Valencia, a la intemperie, y a la espera de la ampliación del museo para ser expuesto en la Sala de Arqueología. Finalmente y ante el retraso en las obras, el Cabildo decidió llevarse el rosetón a los almacenes de la Catedral, con la intención de exponerlo en el nuevo Museo Catedralicio.


"Lo Salomó" original en el patio del museo San Pío V. Fotografía tomada de la tesis doctoral de Germán Chiva Maroto "Francesc Baldomar. Maestro de la obra de la Seo. Geometría e inspiración divina". 



¿Pero por qué se le ha conocido y conoce por "Lo Salomó"?

Desde luego la explicación dada por Sanchis y Sivera en su trabajo sobre la Catedral es poco convincente: "Dábase antiguamente el nombre de Salomó, indicando con él su complicada estructura....", al igual que poco convincentes son las teorías que nos hablan de esoterismos orientales y dualidades entre el bien y el mal.

Está claro que son sus dos triángulos entrelazados los que le dan el nombre de "Lo Salomó", refiriéndose al conocido como "sello de Salomón", representado,  como bien decía René Leblond en su trabajo "El origen científico del Sello de Salomón  y del Escudo de David" por "una figura exagonal en medio de dos triángulos equiláteros yuxtapuestos e invertidos que forman una estrella de seis puntas".  No hay que confundir el Sello de Salomón con la conocida como Estrella de David, ya que esta última es un concepto moderno.

Cierto es que este símbolo fue utilizado durante la antigüedad como talismán, siendo habitual verlo grabado en las portadas de los edificios a modo de protección, aunque también es cierto que este no es el caso.

Este símbolo, el Sello de Salomón, suele confundirse con bastante frecuencia con el conocido como Escudo de David, el "Pentaculum Salomonis" o estrella de cinco puntas. Su cometido, al igual que el del Sello de Salomón, era el de servir como talismán y protección.

 De este "Pentaculum Salomonis", del que hablaremos en otro artículo, tenemos un bonito ejemplo en la portada románica de la Catedral

"Pentaculum Salomonis" o "Escudo de David" grabado en la portada románica de la Catedral de Valencia.


Durante el período medieval, el Sello de Salomón se asoció a la raíz del cristianismo y a la prefiguración de Cristo. No debemos olvidar que esta puerta, la de los Apóstoles, es la que da entrada al lado del Evangelio, y ¿Qué es el Evangelio sino la narración de la vida y palabras de Jesús?

Pero como decía el canónigo Juan Ángel Oñate Ojeda en su estudio sobre la Catedral de Valencia, y de la portada de los Apóstoles en concreto, "No se puede ni entender, ni apreciar, ni restaurar o repristinar debidamente una portada, sin saber, ante todo, qué es lo que el conjunto y cada una de sus partes representa. De suma importancia es, pues, el conocer la idea plasmada en la portada y lo que significa cada cosa, en ella esculpida o grabada."

Es por ello por lo que Oñate Ojeda interpreta el significado del rosetón en conjunto con toda la portada, portada que sería en tiempos medievales un perfecto ejemplo de "Felix Coeli Porta", "Feliz Puerta del Cielo." 

Allí estaban los Apóstoles, anunciando el Evangelio, junto a San Sixto y San Lorenzo, y San Valero y San Vicente. Ya el profeta Isaías  decía que "Saldrá una vara del tronco de Isai, y un vástago retoñará de sus raíces" (Is.11,1), vara que el canónigo Oñate identificaba con el parteluz que dividía la portada, y en el que se encontraba la imagen de la  Virgen, y vara de la que "et flos de radice eius ascendent",  brotará una flor: Cristo Jesús, representado por el rosetón.

Sin embargo se olvidaba Oñate de que entre la fábrica de la portada y la del rosetón distaban casi 100 años de diferencia. ¿Comprendió Baldomar cual era el significado de la portada antes de tallar "Lo Salomó"? ¿Quizás su significado fuera otro?

Para el conservador de la Catedral,  el canónigo Jaime Sancho Andreu, el mensaje de este rosetón es bien distinto. El primero de los triángulos, el que tiene su punta mirando hacia el cielo, representaría a la Trinidad, mientras que el triángulo que mira hacia la tierra representaría al hombre. Este rosetón representaría las dos vías de llegar al conocimiento de Dios. La primera, representada por la Trinidad, sería la vía mística, el camino de la espiritualidad y de la contemplación, mientras que el otro triángulo, el del hombre, representaría la vía escolástica y del razonamiento y estudio de la teología.

La Santísima trinidad representada el el "Sylva Philosophorum" de Cornelius Petraeus. Principios del siglo XVII.

Representación medieval de la Santísima Trinidad.

 Imagen anterior con los dos elementos principales inscritos en sus triángulos correspondientes. El primero, Dios, representaría el camino místico y de contemplación, El segundo,  Jesucristo como imagen del hombre, representaría la vía del estudio y del razonamiento teológico.

Pero todavía encontramos dos hipótesis más, tan válidas como las vistas anteriormente, que dan un significado menos místico y más terrenal a "Lo Salomó".

La primera de ellas hablaría de venganza. Sobre el  Mestre Baldomar planeaba la sospecha de que fuera  uno de los conocidos como "cristianos nuevos", es decir, era  un judeoconverso, y su condición, junto con su débil carácter le llevaron a sufrir varias vejaciones y agresiones durante el período en el que trabajo en la Catedral.

Francisco Pérez Puche, en su libro "Laberinto secreto de la Catedral de Valencia",  dedica a este asunto un capítulo entero, capítulo que lleva el significativo título de "¡Pobre Mestre Baldomar!". Sobran las palabras.

Le embadurnaban las gafas con excrementos de animal, lo que le produjo una lesión ocular, orinaban en su calabacilla de vino y en las de su cuadrilla... incluso en una ocasión "robaron" su burro de la cuadra y lo hicieron subir en silencio, con la boca atada para evitar los rebuznos, hasta lo alto del Miguelete. Hasta lo llegaron a amenazar de muerte.

Germán Chiva, en su tesis doctoral sobre el Mestre Baldomar, recoge la denuncia que este hizo  ante el juez y sotsobrer de la obra de la Catedral, Berenguer Company.

La denuncia está fechada el 17 de abril del año 1462, y en ella, se recogen todos estos hechos, acusando directamente a Guillem de Vich, canónigo y "sotsCabiscol" (dignidad eclesiástica de las catedrales derivada del antiguo oficio de cantor) de la Catedral.

¿Ideó Francesc de Baldomar "Ló Salomó" como una venganza por estas agresiones y como reivindicación de su origen judío?

La verdad es que si atendemos a  la fecha de la denuncia, el 17 de abril de 1462, y a la posible fecha de construcción del rosetón, del 1 de mayo del año 1461 al 1 de enero del año 1462, es evidente que Baldomar no tuvo tiempo de planear esta supuesta venganza, ya que la fecha de la denuncia es posterior a la de la construcción de "Lo Salomó".

Además, hay que decir que este tipo de tracería era bastante usual no solo en la arquitectura mediterránea, sino que en otras catedrales, como la de Burgos, aparece representado el hexagrama, lo que nos lleva a la última interpretación.

Rosetón con el Sello de Salomón en la iglesia de San Nicolás de Bari. Valencia.



Rosetón con el sello de Salomón en la Catedral de Burgos.

La última de las hipótesis sobre este rosetón estaría directamente ligada a la anterior, pero esta vez, el motivo no sería la venganza, si no la ostentación del poder que los judeoconversos tenían ya no solo en la ciudad de Valencia, si no en todo su Reino.

La mayor parte de juedoconveros ocupaban  en el siglo XV puestos de relevancia en la sociedad valenciana, influyendo de forma importante en la economía y las finanzas, y  participando activamente en la vida política, e incluso en la Corte Real, tal y como afirmaba el profesor de Historia Medieval de la Universidad de Alicante Juan Antonio Barrio Barrio, en su trabajo "Los judeoconversos en la frontera sur del Reino de Valencia (ss. XIVXV)".

A comienzos de la segunda mitad del siglo XV, las tensiones entre los "cristianos viejos" y los "cristianos nuevos" se hicieron más patentes. El motivo no fue otro que el recelo que sentían los primeros por  el auge y poderío que los judeoconveros habían y estaban adquiriendo. Sirva como ejemplo la prohibición hecha  por parte de Alfonso V en el año 1449, tras las quejas de los "cristianos viejos", para que solo los "christians de natura" pudieran trabajar como notarios, excluyendo de este modo a los conversos.

Uno de los principales valedores y protectores de Baldomar, fue el canónigo de la Catedral Antoni Bou, hombre prestigioso y de lo más influyente en la Valencia del siglo XV,  sacerdote y maestro de teología, vicario general, y embajador de la diócesis valentina ante el Papa Calixto III, y persona sobre la cual, al igual que Baldomar, sobrevolaba su condición de converso.

Es posible que por ello,  y tal y como afirma Germán Chiva en su tesis,  tras la muerte de Antoni Bou en noviembre del año 146l, el canónigo Guillem de Vich tuviera vía libre para actuar y vejar al Mestre Baldomar.

Quizás "Lo Salomó" fue la última ostentación del poder del colectivo judeoconverso de la ciudad de Valencia. No podemos olvidar que entre los años 1460 y 1467, quince conversos valencianos fueron sometidos a procesos inquisitoriales, quizás como anuncio del nuevo período que estaba por llegar.

Seguro que la próxima vez que nos paremos en la plaza de la Virgen, frente a la portada de los Apósoles, y levantemos la mirada en busca de "Lo Salomó", lo veremos de una manera distinta...


2 comentarios :

  1. Me ha gustado el post. Si el maestro Baldomar era tan flojo de carácter se puede inferir que no es ninguna venganza. Me inclino por la hipótesis de los dos triángulos: el divino y el terrenal para llegar a Dios

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias!! Interesante artículo!! Y nuevamente me ha picado la curiosidad, jajaja.
    Es muy cierto que las catedrales góticas están llenas de simbolismo, por eso me inclino más a la opinión de Oñate, pues el Escudo o Sello de Salomón, representados en las catedrales, simbolizaba a Jesús, el Mesías, descendiente de la casa de David.

    ResponderEliminar