lunes, 18 de abril de 2016

Una Virgen y un Arcángel en la Portada de los Apóstoles.


Una vez más y como no podría ser de otra forma, la portada de los Apóstoles nos sorprende. Como ya hemos dicho más de una vez, la primera impresión que tenemos al toparnos con la Catedral de Valencia es la de sencillez y austeridad, de modestia y recato.

Pero como se suele decir, lo cortés no quita lo valiente, y por ello, esta austeridad y modestia para nada están reñidas con la belleza y la sorpresa.

Es normal que lo primero que nos llame la atención de esta portada sea su bonito rosetón, evidentemente las imágenes de los apóstoles,  su tímpano, e incluso su triforio.

Portada de los Apóstoles de la Catedral de Valencia.


Sin embargo, si nos fijamos bien, los detalles de esta portada son tremendos y sorprendentes. Tan solo tenemos que fijarnos en las pilastras que sostienen las figuras apostólicas, donde podemos encontrar y admirar desde escudos heráldicos o representaciones gremiales, hasta grifos y otra serie de  seres fantásticos.

Pero conforme avanzamos hacia el umbral de la portada , la sobriedad y la seriedad se apoderan de ella. Toda la decoración que se encuentra jugueteando entre las pilastras, cambia radicalmente cuando nos encontramos frente a las jambas. 

Únicas. Así las podríamos definir. En ellas, encontramos  varias heráldicas que hacen de estas jambas, un caso especial e interesante.

A estas heráldicas de la portada de los Apóstoles  dedicamos hace ya un tiempo nada menos que seis artículos, donde intentamos averiguar la identidad de cada una de ellas, y este artículo, es el que le sirve de colofón.

Como dijimos, no es nada habitual el encontrar este tipo de heráldicas y escudos en las portadas de los edificios religiosos, siendo lo más habitual el encontrarlas en edificios civiles o militares, pero es que nuestra portada no es nada habitual.

En la jamba derecha de la portada, es decir, la del lado izquierdo del espectador, encontramos de arriba a abajo cuatro escudos de la Corona de Aragón, el conocido como "signum regium" o "señal real", seguidos del blasón del obispo de Valencia Raimundo Gastó, y del canónigo de la Catedral Pere de Escrivá.

Jamba de la portada de los Apóstoles con sus escudos heráldicos.

 No es nada extraño el encontrar el escudo del obispo artífice de la portada, al igual que tampoco es extraño el encontrar el blasón de uno de los canónigos más influyentes del momento, quien además estuvo presente en la elección de Raimundo Gastó como obispo. 

Nos encontramos en el lado diestro, el lado  de la nobleza eclesiástica y secular, y si nos fijamos bien, veremos que todos estos escudos y blasones se encuentran coronados por la imagen de la Virgen, imagen que pasa totalmente desapercibida, y que sin embargo nos indica la procedencia de los dueños de los blasones, ya que la imagen de la Virgen se asocia generalmente con las dignidades seculares y eclesiásticas.

Detalle de la Virgen coronando los blasones.


Por el contrario, en  el lado izquierdo de la portada, el derecho del espectador, nos encontramos con el lado de la nobleza laica, de los señores. Bajo los cuatro escudos reales, encontramos el escudo de la ciudad de Valencia, y bajo él, el blasón de Berenguer de Mercader, jurado de la ciudad y lugarteniente del infante Pedro de Aragón y Anjou.

Escudo de la ciudad de Valencia.


Todas estas heráldicas se encuentran coronadas por una imagen que al igual que la de la Virgen, pasa totalmente desapercibida, la de un Arcángel, icono que suele representar a la nobleza, señores y guerreros,  y que nos indica el origen laico de los dueños de estos blasones.

Detalle del Arcángel coronando los blasones.


Dos imágenes escondidas y agazapadas, y que sin embargo, una vez más, parecen querer hablar por los codos. Que bella portada. Que bella Catedral. Que bella ciudad.


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